El Bulevar de la Vida

El ser occidental en su laberinto

Imagen

Parte del problema del ser humano de hoy, es su obsesión por las apariencias, el allante, el decorao. Los dominicanos sabemos muy mucho de eso.

         A tal punto se ha llegado en ese tema en Occidente, que la lucha de clases de Marx ha sido sustituida por la lucha de marcas de Milán o París. Ya los efectos negativos de esta crisis de valores y de modelo social hace tiempo llegaron a la economía mundial, -septiembre del 2008 con Lehman Brothers hecha pedazos- y todavía hoy no paran la explosión ni sus efectos.

         ¿De qué se trata?

         Facundo Cabral y Leonel Fernández, cada uno en lo suyo, (Cabral desde la inteligencia espiritual y Fernández desde la economía política y las relaciones internacionales) han explicado las razones de esta crisis que desde antes de iniciar el siglo XXI era existencial y que ahora es también económica y social. 

         Según me contó Facundo en un bar de “buena” mala vida en el barrio gótico de Barcelona, (hace ahora mil años), el hombre de la jodida post modernidad no puede ser feliz porque esclavo de las apariencias: “compra unos bienes que no necesita, con un dinero que no tiene, para impresionar a unas gentes que no conoce, ni él les importa.”

         Por su parte, según explicó con lujo de detalles el profesor Fernández Reyna en una sesión especial de la Asamblea de las Naciones Unidas, entre otras razones la economía occidental anda mal porque unos homo sapiens de la especulación mundial: “compran un petróleo/unos commodities que no necesitan, a unos señores que no los tienen y con un dinero que no poseen…” y así rueda una rueda que ya no depende de la producción ni los mercados, del hombre y su trabajo, sino de la especulación más  vulgar e inhumana.

         La ley natural de la oferta y la demanda ha sido sustituida por la ley de la especulación parasitaria, mortal para la estabilidad y sostenibilidad de la economía mundial y los gobiernos, y letal para la paz mundial a mediano plazo.

         Tal que  estas alturas de los desencuentros y los egoísmos,  sólo en el amor el corazón impone sus reglas y manda a “freír” a la lógica especulativa y rastrera. Por eso, existen quienes  mandan besos que sí tienen, a unos labios que sí los necesitan y esperan, y además, con una pasión que sí les importa porque les inspira vivir… a pesar de Lehman Brothers.       

Perdón por la ternura, pero es que a estas alturas de la infelicidad/vacíos existenciales del ser occidental, ha quedado demostrado con vehemencia andaluza y con la terquedad de un cobrador catalán, que lo que hoy necesita el mundo no son economistas de la especulación sino maestros del buen querer, profesoras de nobles sentimientos (y piernas infinitas) para amar y ser amadas con todas sus horizontales consecuencias, por alcanzar con Machado la utilidad de todas nuestras utilidades: “volvamos a la verdad, vanidad de vanidades.”

         (Hay que tener dinero, -es importante- pero solo para lograr vivir con la paz de espíritu de los pobres… y poco mas).

         Lo que no cura el amor, no hay médico, filósofo, presidente de república, abogada de FINJUS ni economista del BID que lo cure. Y eso, profesor, no hay thinktank que lo explique ni patrulla policial macuteadora que lo impida. 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: