El Bulevar de la Vida

Martha Heredia (El éxito y el fracaso)


Este bulevar fue escrito el 10 de diciembre de 2009, justo y la noche en que Martha Heredia triunfó frente al mundo en el Latin American Idol. Al releerlo, es una pena confirmar que dolorosamente se hicieron realidad todos nuestros temores: En muchas ocasiones, y ante ciertas circunstancias, es mucho más difícil sobrellevar en paz un gran éxito –inesperado- que un gran fracaso.     

“Somos un país aplazado que siempre llega tarde a sus citas con la historia. Pero ahora, además de llegar tarde, erramos el camino y confundimos los personajes. Ante la magnitud de la crisis ética y existencial que abate al ser nacional, uno esperaba que cualquier día de estos, al país se le apareciera un adalid  que le inspirara una quimera y nos convidara a todos a reinventarnos la patria… y a nosotros mismos. (La patria somos todos. El mar es una gota de agua repetida y vuelta a repetir.); justo y cuando esperábamos a un Simón Bolívar con su Manuela y su contrariado amor, a un José Martí sin Ríos de muerte, o quizás a un Máximo Gómez con su carga al machete; a una Juana de Arco caribeña, pues mire usted que quien se aparece temperamental y grandiosa, imponente y triunfadora es una jovencita de nombre Martha Heredia. Hay que ver lo que puede el show business, y lo que pueden los poetas, pues el guión de Latin American Idol no lo escribió un gerente.  ¡Qué buena actuación de todos, qué excelente reparto e inmejorable distribución de personajes! Que un “¡Cuánto vale el Show!” bien organizado haya movilizado al país de esta manera, debe generar una discusión entre psiquiatras y cientistas sociales para explicarnos cómo los pueblos llenan sus vacios éticos, existenciales y políticos. Anoche, sin saberlo, muchos lloraban de  alegría por Martha pero en verdad lloraban de pena por su país desvencijado y “falloso”. Y es que con la militancia ciudadana y la unificación de voluntades que la Martha ha generado, los dominicanos, reunidos una tarde de domingo en la Plaza de la Bandera, podríamos refundar esta patria. “Y que salga el sol por donde quiera, con tal de que salga ya”, don Carlos Cano.

Ante el descalabro de fe que padece el país, uno esperaba un resucitar del viejo sabio de Rio Verde, el regreso de Minerva Mirabal abrazada a su Manolo, pero ya ven, quienes se aparecen son los genios de Latin American Idol coronando de éxitos a una joven mulata, carismática y maravillosa, que canta como una virgen en celos o una Edith Piaf sin amargura… y una vez más erramos el camino. La Martha por lo menos canta bien. Ojalá no olvide sus orígenes, sus principios, sus padres, sus amigos”.

Pero no fue así. Y con sus humanos errores, Martha vino a demostrarnos, que a veces es mucho más difícil sobrellevar en paz un éxito –inesperado-, que sobre llevar un gran fracaso. Si Aná Simó o Kaly Baéz no me corrigen, creo que hoy la urgencia de Martha Herdedia no es encontrarse con su público en un plató de  televisión, sino encontrarse consigo misma en el escenario de su alma. El tiempo está de su parte. Apoyémosla. Dios y la María de Magdala ya están en eso, según mis fuentes. 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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