El Bulevar de la Vida

Ausencia

 

            “Ausencia quiere decir olvido, decir tinieblas, decir jamás”. Jaime Pratts

           

            El debate está planteado: nuestra economía, y más exactamente nuestro  modelo económico, no genera empleos de verdad, o sea, formales; sino “picoteos ampliados”, mucha “búsqueda” y “parqueadores”, venduteros, chimichurris.    

            A pesar de su gran desempeño en función del crecimiento del PIB, en los últimos 12 años la economía dominicana creo apenas 48 mil empleos formales en el sector privado. (Todo lo demás han sido “empleos” en el Estado).

            Ante el panorama que se presenta, los empleadores aprovecharon la campaña electoral y “amarraron” con los candidatos presidenciales el compromiso de que si llegaban a Palacio nombrarían una comisión para revisar y modificar el Código de Trabajo.

            La revisión del Código no es mala en sí misma. Digamos que era necesaria. Pero el problema no es la revisión sino la disposición, composición y correlación  de fuerzas, con un sindicalismo disminuido, una izquierda que ni existe, y una partidocracia (PLD-PRD) más pragmática que un bombero; y todos ellos frente a un CONEP, a un empresariado, más combinado que una caja fuerte, y más unificado que Alemania, con unas asesoras que si no te convencen con sus argumentos te vencen con su mirada, y así no se puede, profesor, así no podemos.

            El escenario actual es el peor de los posibles escenarios para una confrontación de intereses entre un empresariado que todo lo tiene, financia, dirige y puede; y un sindicalismo, un sector trabajador más solo que esa bahía al atardecer, ay, y más débil que la voluntad de un enamorado frente al ruego de la amada.   Y así, con la revisión vendrá inexorablemente, no un “ferré” necesario que ajuste, adapte y renueve, sino que, aprovechando su  buen momento, el empresariado logrará su viejo sueño de eliminar -con maquillaje o sin él-, viejos derechos adquiridos por los trabajadores consignados en el actual Código.

            Si esto fuera poco, la comisión presidencial para el asunto, en opinión de Pepe Abreu, está más desequilibrada que la cabeza de un vendedor de Mercedes Benz instalado en Gualey, y así parece.

            E incluso, esa comisión tiene una ausencia imperdonable  e innecesaria que debería ser explicada. Claro que lo importante no es la comisión, -como bien aclaró el jurista Julio Aníbal Suarez en el nuestro programa de este sábado*-, sino la posición del partido gobernante (PLD) en el Congreso que es quien verá lo que proyecte dicha comisión. Pero de todas formas, hay ausencias que ofenden (hay otras que duelen, pero son cosa de bulevar de viernes, de una bahía, una tarde que muere, mil espejos).

            Claro que estoy hablando de Rafael Alburquerque, que es co-autor del Código Laboral que se quiere modificar, ha sido dos veces ministro de trabajo y vicepresidente de la República en gobiernos del PLD de cuyo Comité Político es miembro. Y lo que es más importante: Su presencia otorgaría credibilidad y equilibrio a una comisión más desbalanceada que el tren delantero de un Honda Civic que regresa de Tamayo.

            El Código necesita ya un ferré. Pero el nombramiento de los miembros de la Comisión genera una pregunta, sugiere unas respuestas y presenta una ausencia, una ausencia que como advierte la doctora Omara  Portuondo, interpretando la sentencia amorosa del licenciado Jaime Pratts: “quiere
 decir olvido, decir tinieblas decir jamás./Las aves suelen volver al nido, pero las almas que se han querido cuando se alejan no vuelven más”.   

 

* “McKINNEY… porque aún nos queda la palabra”. Sábados 11:00 pm. Color Visión.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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