El Bulevar de la Vida

Y una vez más, Santiago.

            A don Radha, que como la chica de Claro, se fue pero no se fue de Santiago. 

Mi amigo alemán, doctorado en castellano por la Complutense de Madrid, de seguro que no me entendería. Sin embargo, entre dominicanos es fácil la comprensión: “Santiago es Santiago”.

Desde siempre, Santiago ha llevado la voz cantante en lo que a participación ciudadana se refiere; y el asunto viene de lejos: desde la fundación de la República, o de aquellos años remotísimos y difíciles, cuando en el país apenas acechaban -al final del túnel de la dictadura trujillista- escasos destellos de libertad y autodeterminación.

En ese entonces, inicios de los sesentas, unos jóvenes intrépidos, entre tragos moderados, según mis fuentes, se inventaron una Asociación para el Desarrollo de Santiago, que en pocos años había parido universidades, bancos, institutos de Agronomía y treinta cosas más. Don Popy Bermúdez y Don Alejandro Grullón, sobrevivientes de esos sueños que el trabajo hizo realidad, bien que deberían hablarnos de esos años. (Por ejemplo, un sábado en McKINNEY, de Color Visión).

Así es Santiago. Eso ha sido la hidalga de los treinta caballeros o los que queden. (Hablar de la belleza de la mujer santiaguera es tan fácil, manido y sobre entendido, que voy a guardar silencio.)

Uno celebra, como novios adolescentes que se besan, la buena noticia de que un grupo de ciudadanos con oficio y quehaceres, hayan creado el movimiento cívico “Santiago Somos Todos”  (SST) para promover la militancia y participación del ciudadano santiagués en sus asuntos, a través de un programa de actividades por el ordenamiento urbano y el cumplimiento de  las  leyes municipales o nacionales, entre otras muchas cosas.

Si el gobierno actual se concentrara en cumplir y hacer cumplir las leyes (Migración, Tránsito, Hidrocarburos, Eléctrica, Seguridad Social, Tributaria) habrá solucionado el 97.87 por ciento de los problemas nacionales.

Por eso el abrazo a “Santiago Somos Todos”.

Consejo: Cuídense del oportunismo y eviten que el movimiento sea utilizado como plataforma para acariciar egos y orquestar proyectos políticos personales. El éxito de los movimientos de participación mundiales, desde el 15M madrileño hasta el exitoso 4%E dominicano, tuvo que ver con el anonimato de sus cabezas. El protagonismo y la vocería unipersonal todo la daña, y terminan los “voceros” enganchados a funcionarios o legisladores en el próximo periodo. Que la vocería gire como un carrusel de mano en mano, de boca en boca, y sumen, muchachos, sumen. Barran pa’ dentro, dentro de un orden y unas reglas del juego, e hidalgamente, recuérdenle a coro a la alcaldía y al gobierno central sus fallas, promesas incumplidas, sus flojeras y sus complicidades.

Se trata de crear un movimiento para servir a Santiago y no para servirse; para poner nervioso al poder y conminarlo a hacerlo bien.  “Te tamo viendo”.

Hablo de crear espacios para que los ciudadanos aúnen esfuerzos como forma de evitar que sus quejas e insatisfacciones no se queden en simples catarsis de indignación bien escritas en las redes sociales… y si ven a Lucieene me la saludan.

En fin, que Santiago es Santiago… De las Águilas no tengo nada que decir, Magistrada. Con su permiso.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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