El Bulevar de la Vida

Nelson Mandela, la muerte y el perdón

 

A don Pepín, que sabe muy bien por qué la Fundación Corripio NO puede desaparecer mientras uno solo de sus descendientes viva. Y “los muchachos” también lo saben.

 

            Más que morirse, en realidad él solo se ha ido a descansar. Los que estamos muertos hoy somos nosotros que no hemos sido capaces de lograr en nuestros países  los sueños que para su patria tuvo Nelson Mandela y los hizo realidad.

            Para lograr hacer realidad esos sueños, entre muchos donde, Mandela tuvo tres: Tenacidad, capacidad para perdonar a sus verdugos, y un liderazgo carismático, visionario, firme y sobre todo valiente.

            Su forma erguida y marcial de caminar, aún estando preso, delataba su coraje, al estatura de su dignidad aún en los momentos de las mayores humillaciones. Una vez lo llevaron donde el ministro de justicia, reguardado por cuatro guardias, dos de cada lado. Al saludar al funcionario, siempre con la cabeza erguida y esa sonrisa inigualable, le dijo: “Buenos días: Les presento a los encargados de mi seguridad.”

            Un rasgo excepcional de Mandela fue su capacidad para perdonar. Él sabía muy bien lo que quería para su pueblo y cómo lograrlo, y actuó en consecuencia. Sin necesidad de ser psicólogo a lo Walter Riso o a lo Kaly Báez, Madiba nos enseñó que el perdón nos libera y nos hace más libres y fuertes para seguir adelante. Allá l@s homicidas de almas, nombres, familias  y vidas ajenas con sus demonios. Lo que importa en la vida no es morir o que nos maten física o moralmente, sino el saber por qué se muere.

            El perdón es una forma cristiana de enterrar a alguien en vida y sin rencor… y seguir adelane, al fin, a uno siempre le quedará la palabra.

            Sencillamente la gente muere, como se nos ha muerto Madiba y el mundo ya no será el mismo sin su hazaña, su ejemplo, su sonrisa.

            Nelson Mandela, con sus 27 años de cautiverio, con el drama familiar que le tocó vivir, fue capaz de construir, -desde las mazmorras de una celda de entre acantilados construida para quebrar la fe y la esperanza de los hombres-, un liderazgo sano, de servicio, entrega y de amor a todos los demás, incluidos sus más crueles verdug@s.

            No solo utilizó su liderazgo para ganar elecciones, sino también y sobre todo para guiar, para marcar un camino que sus compañero no podía ver, para educar y salvar generaciones de la sangre -que a su salida de la cárcel y durante unas interminables semanas, meses- acechaba alevosa a su país.

            Dentro de 30 años, a quién c… le importará el nombre, la vida y la familia de los 10 hombres más ricos del planeta hoy? Sin embargo, dentro de cien años, cuando se mencione el nombre de Nelson Mandela, un recuerdo de sincero respeto, admiración, amor y cariño brotará del alma de todos los habitantes del planeta.    

            O sea, mis queridos amigos, que esto de la muerte de Madiba es una gran mentira. En realidad, desde el jueves pasado los que hemos muerto un poco más somos nosotros que quizás después de tantos sueños truncos estamos muertos y no lo sabemos… y llega el invierno. (Menos mal que tu rosa y su herida, menos mas que tu boca, muchacha, menos mal que tu vida).

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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