El Bulevar de la Vida

Don Danilo Fernández Cedeño… y una pregunta

            Mientras en el PRD el equipo de Hipólito Mejía se decide a abrir la caja de Pandora y practicar el torpe arte de “pisarse la manguera entre bomberos”, el PLD, masificado y todo, con exclusiones y disloques y uno que otro uso de recursos del Estado para no perder costumbres recientes ni olvidar malos juegos, viene y elige sus nuevos miembros del CC en relativo orden, por lo menos en comparación con los congresos de su adversario mayor y sus sillas.

            Las protestas surgidas del proceso son vientos que no tumbarán cocos, y la razón no es difícil de entender. En el PLD, “los aspirados”, como yo les llamo, o sea, los tres jefes de frentes electorales que ganaron las elecciones en mayo 2012, Leonel, Danilo y Margarita, hasta ahora han tenido la paciencia y la inteligencia y madurez política suficiente para entender que DEBEN mantener la unidad de su partido, a pesar de sus visiones diferentes de hacer y ejercer la política, y a pesar de las malas artes a dos bandas, las malas costumbres y tramposerías repetidas ambos a dos, y juegos pesados con gadejo, cada quien en su momento o en su gobierno para ser más exactos. Pero la sangre (y menos el vino) no llegarán al río de la división. No es posible, porque para que ocurra un feliz retorno en 2020, ha de haber un victorioso regreso en 2016, y eso pasa por un partido unificado “unido en su diversidad”, paciente y tolerante de los malos juegos y las bromas pesadas, según quien maneje el Presupuesto. La política es hoy más gris que nunca, como el olvido o una ausencia, ay, don Radha.

            Los peledeístas han aprendido de los errores propios y ajenos, y por eso  siguen ahí, muertecitos de sus éxitos. Al PLD lo que le distingue y le otorga victorias no es solo su brillo, -(lo que queda de la disciplina y métodos del viejo sabio)-, más el electoralmente exitoso pragmatismo de bombero de Danilo y Leonel, sino las sombras, las torpezas, los egos locos, la anarquía de sus adversarios, a quienes como a los gatos sólo les brillaban los ojos en la oscuridad de la oposición, y ahora resulta que ya ni para eso le sirven al país. Por todo eso, el PLD se ha convertido para los votantes dominicanos en el mal menor de las elecciones nacionales. A pesar de todos sus pesares, tolerancias, impunidades.

            Sin Ley de Partidos ni Electoral. Con una maquinaria electoral aceitada, y  un sistema clientelista gigantesco y eficiente, más un PRD en pedazos, no es difícil predecir lo que ocurrirá en mayo 2016, con o sin malas artes, con o sin el uso de unos recursos del Estado cuyo abuso es parte de una cultura que practican todos los partidos y sus miembros si administran tres centavos de cualquier poder del Estado. Solo varían los montos.

            Todo se ve claro, menos una cosa. Dado que los peledeístas más “aspirados” son el presidente Danilo, Margarita de Fernández y su señor marido, profesor Leonel: ¿Apoyará Medina a los Fernández para él retornar tranquilo en 2020, o se dejará convencer de quienes en Palacio insisten en que debe buscar la reelección? (Pues sí, don Radha, ella era bella, bella, tan bella que dolía. Cobarde, yo nunca le dije nada, “pero qué lindos ojos tenía”). 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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