El Bulevar de la Vida

El alto precio de vencer

         Porque hay que ganar elecciones y nuestro electorado tiene sus características, su ética, su proceder, sus preferencias, en la República Dominicana la política va por un lado y los principios van por otro. Culpas de los electores son y no de España, que el voto es secreto, oiga usted.

         Es por eso que aquí los programas de gobierno suben por la Kennedy y los hechos gubernamentales bajan por la 27 de febrero.

         Los aportes de campaña son un impuesto no declarado al empresariado nacional. Este impuesto se paga y luego se cobra, porque quien no aporta en campaña “no sale en la foto del reparto”, presupuesto, asignaciones, pagos, contratas, compras.

Por todo esto, entre otras razones, existen la doble contabilidad empresarial, los genios de la ingeniería financiera, los asesores contables, las triquiñuelas en ocre, lo que se ve y lo que no se ve.

         Así sobrevive nuestra democracia en gris, así sobrevivimos los dominicanos en un sarao de caos con buen ritmo y mulatas dadivosas de buen ver para salvarnos, ay. Así marchamos en nuestra lógica maldita de que todo vale la pena menos perder.

La dignidad puede esperar. Todo menos la derrota. Ya aparecerá un historiador a buen precio para ordenarle maquillar la historia.

Al fin, el decoro es una vaina que se inventaron los perdedores de siempre, por justificarse y encontrar motivos para amar el tango, y sufrir por los boleros malditos.

Quizás por todo esto me ha impresionado tanto encontrar en mi personal discoteca esta madrugada de insomnio, unos versos hecho tango, de la autoría de doña Eladia Blázquez, escritos, según mis fuentes, cualquier mayo de campaña electoral en un bar de la Zona, posiblemente de los del final de la calle de El Conde, tan vencida.

Dice dona Eladia:

“Qué caro hay que pagar el precio de vencer/

mentir para ganar, ganar para perder.

Transar con lo pequeño, dócilmente/

y avanzar sin preocuparnos si pisamos a la gente.

No permitir jamás que nuestro corazón

nos marque un paso atrás/ nos haga una traición.

(Se ha atado con candado la decencia)

Y esperar las consecuencias, sin decir que no.

Cuál es el precio, callado y necio,

que hay que pagar para vencer.

salvar el cuero, golpear primero,

ganando siempre, no importa a quién.

Qué caro hay que pagar el precio de vencer,

dejarse manosear, pactar con lucifer.

Y continuar sin más que tu ambición en pos,

porque el que viene atrás te va empujando a vos.

Dormir en una almohada sin conciencia, deshojando la inocencia

                                                      … y burlando a Dios”.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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