El Bulevar de la Vida

Sólo patria, Presidente, sólo patria.

No pueden ser y no son más de 60 mil.

Posiblemente no pasen de 30 mil las víctimas directas de las acciones irresponsables de un Estado -y sus gobiernos- que insiste en continuar realizando una fatal felación a funestas logias empresariales (de la construcción, de la producción o agropecuarias), que han vivido de la sobre explotación y la violación de los derechos humanos de quienes desde la desesperación de su pobreza infinita les han ofrecido su mano de obra ilegal, y por ilegal barata y sin “derechos”, víctimas de viejas mafias civiles y militares desde el “Jefe” hasta ayer.

Posiblemente sean menos de 30 mil los dominicanos a quienes la ya tristemente célebre sentencia 168/13 del Tribunal Constitucional fusilará o está fusilando ya civilmente. Pero al mismo tiempo, esa sentencia ha servido para decirle al gobierno (y es la parte positiva de la pieza), que no debe continuar permitiendo (como hicieron las mafias de todos los anteriores) la entrada sin normas ni reglas de ciudadanos haitianos o tibetanos; recordarle que desde 2005 existe un Reglamento de la Ley de Migración que explica cómo hacer para imponer orden a las migraciones hacia la RD.

Lamentablemente, por las canas, uno sabe ya cómo es que le entra el agua al coco: que cada cuatro años hay que ganar elecciones aunque sea perdiendo dignidad y soberanía, respeto ante el mundo; y hacerlo, olvidándose de un Dios que por Voltaire sabemos que si no existiera sería necesario inventarlo, porque es la expresión, salvación y consuelo a nuestras miserias e imperfecciones mundanas. No es casual, mientras usted más conoce a los hombres, más procura dialogar con Dios, Alá, Mahoma o un amor frente al mar y sus noches. Como diría un Mark Twain caribeño: “cuando conozco a alguien, ya no me importa saber si es suizo o haitiano, heterosexual o gay, blanco o negro, ateo o cristiano, me basta con saber que es un Ser Humano: peor cosa no podría ser”.

El Tribunal Constitucional evacuó (nunca mejor dicho) una sentencia que por el bien del país debería anular. Como debería el Estado renovar sus documentos de identidad a los, quizá algo más de 20 mil dominicanos que los negreros y las mafias quieren que sean “fusilados” civilmente para ellos poder continuar explotarlos diabólicamente, y asistir tranquilos a la misa de domingo.

El Estado Dominicano, (hasta hoy tan irresponsable como una adolescente “extasiada” en una fiesta de dembow) debería deportar YA del país a todo indocumentado, y someter a la justicia a quienes emplean ilegales, y contratan a más del 20 por ciento de extranjeros lo que la ley condena. ¡Perdón por el poema!

Los peledeístaS, tan dueños del país institucional. Tan muertecitos de sus éxitos, ellos, bien que pudieran componer la cosa sin fusión ni genocidio.

Al fin, si “Baní ¿o París? bien vale una misa”, cómo puede no valer este país unos puntos menos de popularidad presidencial/gubernamental, perder en mayo 2016 cuatro senadores, siete alcaldes, seis diputados y diez Yulendis indignadas y en protesta de “besos caídos” y pubis cerrados que es lo que atormenta, ¡ay!

Messi se lo envió con Ronaldo, y por eso ya el balón está en su cancha. La historia le está esperando. Ni fusión ni genocidio: Solo patria, Presidente, sólo patria.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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