El Bulevar de la Vida

El desmonte presidencial de un axioma falso

Por décadas, las inteligencias académicas y los oráculos de la intelectualidad y el chiste malo, nos convencieron de que la inversión en Educación no era rentable electoralmente hasta transcurrida por lo menos una generación.

Sin embargo, en 2011, la sociedad civil, impulsada por una hermosa responsabilidad ciudadana y apoyada solidariamente por los suplidores del Ministerio, arrancó a la clase política lo que hacía ya 13 años mandaba una Ley General de Educación: El 4 por ciento del PIB  para la educación no universitaria.

Iniciado el gobierno, hubo preocupación en el lindero peledeísta, pues ya presidente, Danilo Medina cumplió la palabra empeñada, lo que representó invertir 56 mil millones de pesos más de lo que el año anterior se había dedicado a la educación no universitaria.

“¡Joder, estos greñuses de la calle, con la mano amiga de los beneficiarios suplidores que se beneficiarán del aumento, le van a dañar el gobierno a Danilo!” Eso dijo/pensó más de uno en el PLD.

Se asignaron 100 mil millones a la educación no universitaria… y resulta que era purita “caballá” el axioma mentiroso de que la inversión en educación no es políticamente rentable.

De repente hay “boroneo” entre los ingenieros de pueblo, en las ferreterías, almacenes y productores agrícolas de provincia, y ahora los padres de los niños beneficiados bailan bachata en el fondo del patio entre tragos de ron Bermúdez, off course, (que Domingo y don Popy leen mucho esta columna). Y todo porque sus carajitos comienzan a asistir a una “tanda extendida”, que es lo más hermoso que puede ocurrirle a un pobre: Que sus hijos vayan desde 0 a 5 años a una estancia infantil de educación integral, y a los 5 años pasen a una escuela donde, desde 8 de la mañana y hasta las cuatro de la tarde, el ministerio de la cosa les garantiza educación de calidad, merienda, desayuno, almuerzo, joder en el patio haciendo deportes, vueltos a educar, para finalmente regresarlos felices al hogar materno. ¡Así se compone un son, morena! Si eso no es cosa de Dios, que venga el diablo y lo vea para que se amargue.

Resultado político de este “mal” invertir el 4%E ha sido que la felicidad familiar se ha traducido en apoyo popular hacia el Presidente Medina, que era el secreto mejor guardado del Caribe, y ahí está la más reciente encuesta mexicana que lo sitúa como el presidente mejor valorado en todo Occidente.

La etapa Medina se ha iniciado en el país y nadie sabe si continúa en el 2016 o retorna en 2020, eso es cosa del mismísimo Presidente y del presidente otro, Leonel Fernández, de Margarita Cedeño y el CP, o sea, cosa de los tres “aspirados” y de todos los morados y sus primarias.

Pero lo más hermoso de este proceso ha sido el desmote presidencial de un axioma falso que por décadas nos convenció de que a corto plazo no era políticamente rentable la inversión en educación.

Ay, que la educación, don Radha, es la espada de justicia que atraviesa todos los problemas nacionales y sus posibles soluciones o mejorías. ¡Y la flecha ya está en el aire!

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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