El Bulevar de la Vida

Estrategia presidencial y adiós a El Nacional

Ayer lunes, quedamos en presentar aquí las luces estratégicas que han permitido, primero al Dr. Leonel Fernández y luego al presidente Danilo Medina, mantener un alto porcentaje de aceptación popular en los primeros meses de su gobierno, aunque el actual 90% de Presidente es cosa de ruptura de record Güines.

Para explicar el asunto, tenemos que hablar de madurez política, de inteligencia emocional y sobre todo de esa capacidad de ambos para elaborar y poner en marcha estrategias exitosas, iniciando con la de Leonel, que en 1996 convenció al CP de que el PLD sólo podía crecer electoralmente si giraba hacia el sector conservador entonces, en vías de orfandad de Balaguer), debido esto a que el llamado “sector liberal” del país giraba en torno al liderazgo perredeísta de Peña Gómez.

Esto es lo que explica, por qué en su primer gobierno el PLD no convirtió en boschistas liberales a los conservadores reformistas, sino todo lo contrario: Se fue balaguerizando, creciendo hacia el conservadurismo con el que, es una pena admitirlo, ha ido ganando y ganando elecciones hasta hoy… “y es tan difícil argumentar contra el éxito”, diría aquí mi compueblano Leonte Brea.

Llegado 2012, con el presidente Medina ha ocurrido igual, pero justo lo contrario, y no he dicho un disparate. Siga leyendo, ombe.

Y es que, convertido el PLD de Leonel en el partido conservador del país, con reformistas y vinchistas al lado, al PLD de Danilo sólo le quedaba un camino hacia donde crecer como tendencia política dentro y fuera de la organización morada. Desde su ruptura con el entonces presidente Leonel en aquella tarde de noviembre de 2006, ese camino lo representa el sector que reúne a unos señores que fueron primero huérfanos del Dr. Peña Gómez, luego de Milagros Ortiz B. (derrotada 80 a 20 por Miguel Vargas) y finalmente huérfanos de Hipólito Mejía y sus torpezas de 2012, a pesar de tan buenas y mediáticamente útiles asesorías y excelentes y decididos apoyos como recibió. Además, algunos de los señores son además las víctimas generacionales de los éxitos electorales y personales de Fernández, que es hoy su amor más contrariado, obsesivo y maldito, que de amores impertinentes e implacables sabe uno.

Hacía ese sector de huérfanos vencidos pero excepcionalmente bien tratados y distinguidos por Leonel en sus gobiernos ha dirigido sus versos el Presidente Medina, y los resultados se ven, claro que se ven, se escuchan, se leen.

Con el apoyo de Gustavo Montalvo, el más éticamente boschista de todos los funcionarios del gabinete, el Presidente ha tomado en adopción a las “víctimas” de Leonel, huérfanos de un PRD que, como ciertos amores ay, “no tiene conciencia de nada y son capaces de todo”, incluso de pelearse a sillazos, entre “franquicias” y “convergencias” tan torpes como inútiles. Y ahí están los resultados.

Por estas y otras razones han sido Leonel y Danilo -y no otros- los presidentes de la República, y según las encuestas y el panorama, hasta podrían seguir siéndolo hasta 2024. “Sabrá Dios… uno no sabe nunca nada”.

 

PD: Diez años después de mi renuncia en protesta por la ocupación ilegal de su dirección y redacción regreso al Listín Diario, y no puedo despedirme sin agradecer públicamente a don Pepín Corripio y a don Radha, a Bolívar y a las chicas de la dirección, su apoyo para que pudiéramos caminar por el bulevar de la vida desde el milagro periodístico vespertino que, de la mano de don Radhamés Gómez Pepín, es El Nacional. Gracias del alma.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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