El Bulevar de la Vida

El papa es Francisco

El vaticano y Pancho al lado de la mujer. Por lo que viene ocurriendo en torno a la observación presidencial al Código Penal en lo referido a la interrupción del embarazo y a partir de las declaraciones y acciones de la cúpula de la iglesia católica en Dominicana, cualquier despistado podría pensar que la Iglesia Católica mundial, la del Vaticano, ha olvidado y desamparado a la  mujer dominicana, pero no es así, sino exactamente t lo contrario, y ya me explico, que el Papa es Francisco y no otro, “a dios las gracias”, oiga usted. Nunca en la historia, un papa católico había estado tan cerca de la mujer en el respeto a su dignidad, a sus derechos. (Y miren que a don Pancho, en el tema -y sin ser Hipólito- ,“aún le queda mucho por hacer”, por enterrar siglos y siglos de misógina discriminación.

Los adorables «curas del carajo». Durante años el escenario eclesiástico católico fue el siguiente: Por un lado estaban los curas de la base (los maravillosos “curas del carajo”) en sus amores de pobres entre pobres, llevando la palabra de su Dios y el ejemplo de su vida a los pobres de pan y espíritu; mientras por el otro, allá lejos, bien lejos, estaba el Papa de turno y sus purpurados en su Vaticano de boatos y lujos todos, siempre apoyando al poder. Ese fue el escenario hasta la aparición de este papa bueno, Francisco. La iglesia católica ha reaccionado a sus malos momentos y va buscando el camino del respeto a los demás, (que incluye a la mujer), ese entender que cada ser humano tiene el derecho de elegir  SU Dios y leer SU Biblia o incluso no leer ninguna.

La mejor iglesia. La mejor iglesia, la de la humildad, la sencillez y el respeto al otro, llegó para quedarse, amor. Hablo de la iglesia cuyo líder, unos siglos atrás, según mis fuentes, desalojó a los mercaderes del templo. Esa iglesia ha llegado -y digamos que era hora-. Lo que uno lamenta es que al Opus Dei nacional en versión y pensamiento Torquemada, ni a sus voceros terribles que torpemente chantajean presidentes NO chantajeables, a esos señores no les haya  llegado el tuit o E-mail donde se informaba la decisión vaticana de elegir a Francisco como jefe de la cosa, o sea, como papa. Entérense de una vez, eminentes e inminentes, el cura Francisco (jesuita como Mario Serrano), el mismo papa que por decencia y educación doméstica no llama “sinvergüenza” ni siquiera a los nuncios pedófilos (tan defendidos por aquí hasta que él mismo ordenara lo contrario), ese ciudadano de a  pie, que gusta de vivir con humildad franciscana, es el Papa de Roma. Ese santo padre, el de las alpargatas, el que gusta almorzar con la gente simple y prefiere un Kia Soul a un Ferrari, anda buscando nuevos y mejores caminos para la iglesia, rescatándola del error de separar la palabra de la vida. Hablo de un iglesia en renovación cuyo comité político ha vuelto a leer con esmero al camarada Mateo (Mt. 22, 21): “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Algo está cambiando. Mientras tanto, digamos que ni la manipulación ni el miedo pasarán. Algo ha cambiado en la vida dominicana y la responsable y valiente observación presidencial en defensa de la mujer así lo ha demostrado. Ya no basta la amenaza directa o encubierta, el chantaje hecho carta presidencial. Sin importar lo que decidan los honorables diputados, la flecha ya está en el aire. El cura Mario Serrano y tantos otros curas del carajo, usted, yo, y sobre todo el 64.6 por ciento de los dominicanos que apoyamos la observación presidencial, bien que lo sabemos. Si hay una cosa en la vida (hay millones) más importante que el fundamentalismo Opus Dei en versión Torquemada nacional, es defender la vida de la mujer, que es el amor. Al fin, ¿qué otra cosa sino el amor es el Dios de cada quien?

El

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: