El Bulevar de la Vida

Lo peor del 2014

Cultura crisis 1

Un año termina y la reflexión surge inevitable acompañada de una pregunta. ¿Cómo se ve el país ahora que el 2014 es casi historia y el 2015 se acerca ya con su manojo de sueños hasta ahora truncos, y sus amenazas crueles de país fallido? En la entrega de hoy hablemos de lo peor para, en la próxima, concluir citando los avances, logros, luces, labios. Por suerte, mis amigos de la Ferretería Americana me han enviado de regalo una potente linterna para buscar -en medio de este apagón ético tan general-, alguna luz de militancia ciudadana, tal vez una posibilidad aunque no sea probable.

“Lo peor de la pasión es cuando pasa”. Lo peor de lo peor ha sido ver cómo durante el 2014 los dominicanos hemos ido observando la destrucción del mínimo orden imprescindible para vivir en sociedad y civilización en nuestro país, en barrios, calles, campos, semáforos y oficinas. La violencia crece, la delincuencia de “cuello blanco” o de puñal en mano es un rayo que no cesa. El Estado dominicano ha perdido el principio de autoridad que es la antesala infeliz de todas las dictaduras, fascismos, pobladas, caos. A partir de esto, más que conceptualizar, ejemplifiquemos qué es mejor y más didáctico. En Baní, un colmadón ubicado en medio del pueblo, a una esquina del estadio de la ciudad, ocupa aceras y coloca música (-lo de música es un decir-) a un volumen que las palabras no pueden explicar: es el infierno. Pero la Policía Nacional, que supuestamente existe en Baní, (el Cnl. Mateo Moquete me lo acaba de confirmar), no dice ni hace nada, salvo pasar a saludarlos, como pude observar la noche del miércoles. ¡Y no pasa nada! Como no pasa nada en los colmadones de todo el país. (Yo hablo de Baní porque me duele especialmente, pero este caos es nacional) ¿Por qué la PN tolera esto? Por lo mismo que se fabrican y venden medicamentos falsificados y todo el mundo sabe quiénes y adónde, y nada pasa. Por lo mismo que un legislador es un príncipe con dos exoneraciones ilimitadas y un fondo económico para hacer de chulito y solidario con el dinero de mis impuestos y una m…. que no es de mujer amada.

¡Se ha democratizado la corrupción! El sistema de corrupción estatal, que es parte de toda democracia burguesa (la que debe ser combatida es la impunidad), en el caso dominicano se ha “democratizado” a todos los niveles y más allá del propio Estado. Los dominicanos de a pie se han enterado que no es a través del trabajo duro sino del partido (añada ahí la prostitución y el narcotráfico) como se asciende económicamente en este país. Averigüe en su barrio pobre preferido cuál es el oficio de los últimos diez ciudadanos que ascendieron socialmente, o sea que se mudaron «a lo claro”: por lo menos seis deben ese ascenso a sus relaciones con el Estado a través del partido gobernante y no a su duro trabajar en un oficio o profesión cual sea.

Y llega el invierno. En nuestros barrios y pueblos se vive del colmadón y lo que en él ocurre, de la prostitución, del “boroneo solidario” del político corrupto y buena gente, del narco viejo amigo, de las bancas de apuestas y sus repartos, y por supuesto de la delincuencia menor, o sea, de ese “bajar a lo claro” a asaltar a algún despistado. Lo peor de lo peor de este 2014 –de tan buenas cuentas macroeconómicas, Cuba y EE.UU. en amores y el petróleo texano por los suelos-  ha sido la pérdida de la fe en el futuro del país, en los demás y hasta en nosotros mismos; la maldición de ver cómo el Estado creado para garantizar derechos, propiciar la convivencia entre los ciudadanos, regular intereses e imponer el orden, va perdiendo cada día el principio de autoridad… y llega el invierno.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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