El Bulevar de la Vida

La Madre

«…que no hay que confundir valor y precio,

y un manjar puede ser cualquier bocado si el horizonte es luz y el rumbo un beso».

Soneto a Mamá. Joan Manuel Serrat.

La resiliencia de Pedro. Poco puede uno aportar en términos de lectura deportiva a la fiesta nacional que ha sido la exaltación de Pedro “El Grande” Martínez al Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, en Cooperstown. Sin embargo, a pesar de todo lo dicho y escrito hasta hoy por los especialistas de la crónica deportiva, existe otra lectura posible más cerca de la psicología social que del bate y la pelota. Hablemos entonces de la resiliencia de Pedro Martínez y su hermano Ramón. Ambos son un buen ejemplo de que se puede, siempre se puede, podemos. Ya lo dijo el propio Pedro: “Cada vez que alguien se sienta en mi país como que necesita buscar fuerzas, que me miren a mí. Soy una señal de esperanza”. ¿Y qué es eso de resiliencia? Resiliencia es ser capaz de sacar fuerzas cuando la vida golpea, superar las adversidades de un entorno social y económicamente negativo, sobreponerse a los períodos de crisis. Eso es resiliencia y de eso es Pedro Martínez un gran ejemplo.

Doña Leopoldina. El pasado martes, día de la elección de Pedro, emocionado y lloroso al entrevistar junto a mis compañeros de programa (El Sol de Tarde, Zol106.5FM) a su madre doña Leopoldina Martínez, pude descubrir el papel determinante de una madre en la capacidad de resiliencia, (de resistir y echar pa’lante) de los hijos. Veamos: ¿Qué puede explicar que un joven parlanchín y bromista, considerado por su madre como “el mela’o” de la casa”, y que todavía la apapucha cual Jatnna Tavárez, y la “agrede” inmisericordemente a besos y abrazos; un joven con apenas “aceptables” condiciones físicas, haya llegado donde ha llegado y se convirtiera en el atleta excepcional que fue ayer, o el ciudadano caballeroso, humilde y solidario que es hoy Pedro Martínez? Mucho teorizaría un psicólogo pero yo, como renuncié a la psicología por el periodismo, lo resumo en un nombre: doña Leopoldina. Eso. Eso sí fue una madre para sus hijos. Oiga, que por algo tiene uno escrito por ahí que Freud en verdad es caribeño y Edipo nació en Villa Consuelo, con vacaciones frecuentes en Manoguayabo, según he sabido recientemente.

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Autoridad y buen ejemplo. En la capacidad de resiliencia de un ser humano es fundamental una figura de autoridad y buen ejemplo. Esa figura no necesariamente debe tener formación académica, basta con formación en valores de bien, abnegación y responsabilidad, valores de familia, eso. Hablo de la necesidad de una figura de autoridad que todo niño precisa en su crianza. Una figura que imponga un régimen de consecuencias y gratificaciones. Alguien con suficiente autoridad en nuestras vidas para, si fuera necesario, decirnos, -aunque ya sea usted el pitcher más dominante del béisbol mundial de los últimos 50 años, Presidente de la República o una gloria viviente del arte popular latinoamericano-: “Mire, muchacho del carajo, cállese la boca que es su madre que le está hablando.”, y ante ese “relleno” usted sólo se atreva a bajar la cabeza y balbucear: “… pero mamá”. Esa figura de autoridad, trabajo y buen ejemplo fue lo que tres resilientes del deporte, el arte popular y la política dominicana tuvieron -y dos de ellos por la gracia de Dios tienen todavía-. Hablo de Pedro, de Johnny Ventura y de Leonel Fernández, o más exactamente hablo de doña Leopoldina Martínez, doña Virginia Soriano y doña Yolanda Reyna.

Una frase reformada. Una vieja frase machista-leninista afirma que “detrás de todo gran hombre existe una gran mujer… y detrás la esposa”. La reacción del feminismo terrible la corrigió hace algunos años para decir: “Detrás de todo hombre inteligente, hay una mujer… sumamente sorprendida”. Pero resulta que ni machistas-leninistas misóginos ni feministas temibles están en lo cierto. En verdad, “detrás (delante y al lado) de un hombre exitoso lo que existe siempre y especialmente en República Dominicana es una madre ejemplar y abnegada”... Madres como doña Leopoldina, doña Virginia y doña Yolanda, por ejemplo.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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