El Bulevar de la Vida

Víctor Manuel, un buen domingo y Abinader en su momentum

“…mi patria, mi bandera, mi segunda piel,  el lugar donde quiero volver… tu boca”.  VMSJS

 La mano amiga que faltaba. Hace meses que Luis Abinader era ya el preferido de la mayoría de los militantes del PRM, pero le faltaba “la mano amiga” que al fin apareció para ofrecerle la logística necesaria para que sus seguidores se expresaran, y ahí están los resultados. Pero, no sólo “la mano amiga” apoyó a Luis, (que de eso hablaremos algún día), hacía tiempo que otros señores andaban buscando un candidato para 2016, negados a regresar al Hipólito Mejía que en 2012 les “partió el corazón” con sus errores. Para entonces, estos señores al verse tan cerca del poder, se pusieron en evidencia -casi en ridículo- y llamaron al país, casi nos exigieron, votar a favor de Hipólito y más exactamente contra Danilo Medina “para defender la institucionalidad y el respeto democráticos, la libertad de expresión y la tolerancia hacia las minorías”. Las elecciones de 2012 demostraron que por mantener sus privilegios, beneficios, buenos tratos, en este país hay gente capaz de convencer a uno de apoyar a Guzmán Fermín o Candelier para presidir el Comité Nacional de los Derechos Humanos. Son gente “que ni cuando mienten dicen la verdad”, según el Sabina.

 Todos han ganado. Con la única excepción del PRD, todos han ganado con el triunfo de Abinader. Ha ganado el país, que ve cómo se va construyendo “algo” que podría llegar a ser un partido político e incluso una digna competencia para un PLD que necesitaba urgentemente encontrarse con el diablo, es decir, verse frente a frente con la posibilidad cierta de ser derrotado en 2016, para sólo así dejar de estar de “turístico innecesario” en Metro-Juan Dolio, jugando a la ruleta rusa morada, sin deber. Por ganar, ha ganado -al perder- hasta Hipólito que, encajado el golpe, será un elemento clave en la campaña presidencial de Luis, quien le visitará en su hogar los próximos días y de esa visita y otras conversaciones podría salir la candidata vicepresidencial del PRM, o un posible ministro venido de las aulas de la escuela de Ciencias Políticas de Georgetown, o sea, un Hipólito joven e ilustrado, y con mucho más pelo… todavía. ¡Tomen nota! (Luis Abinader tiene que saber, y si no lo sabe se lo digo, que aprender de los errores ajenos es una de las mayores muestras de sabiduría).

 El PLD agradecido. Con la victoria de Abinader, al fin ha venido a visitar al PLD mi tantas veces anunciado gaucho don Martín Fiero. “Los de afuera” -con ganas de devorarlos electoralmente-, han llegado a visitar a los morados, acompañados de Abinader y de una Convergencia Democrática que desde ayer no ha parado de crecer, echa agua la boca. Ante esta visita y sus advertencias, en el PLD no hay de otra: Unidad con bembitas y algo de truño, u oposición maldita en la incertidumbre del futuro. Y es que gracias a esta victoria del PRM, los dos grupos dominantes en el PLD se reunirán otra vez para elegir definitivamente un camino: Repostulación o no. Primaria abierta o cerrada, o la alternativa Graham Green: “El tercer hombre”, y para evitar el lenguaje sexista, escribamos también “La tercera mujer”, oigan de-morados, que no se puede andar por la vida citando a José Alfredo Jiménez sin necesidad, eligiendo “el peor de los caminos”, que es no elegir ninguno. (“… y les diré a la gente que fuimos dos amigos”).

 Sólo el PRD. La del domingo fue una buena jornada para todos, salvo para un PRD que es el gran derrotado de este triunfo ajeno. El intento de Vargas Maldonado de convertir al otrora partido de la esperanza nacional en la negación de su esencia popular y campechana, le ha costado el mundo y lo conduce peligrosamente a una alianza con un PLD que acaba de perder a la FNP por lo que necesita agilizar su “escoba de barrer pa’ dentro”, tanto como el PRD necesita sobrevivir a lo que se le ha echado encima, al punto de que podría estar en peligro su reconocimiento ante la JCE.

Víctor Manuel en el Teatro Nacional.  Pero fue un buen domingo para la democracia dominicana. De tan bueno, fue un domingo lleno de las nostalgias que en la noche nos regaló Víctor Manuel, en el Teatro Nacional, quien vino de los madriles (pero sin Ana, ay,) a contarnos la vida en sus canciones en un concierto de antología, recuerdos, buenos textos, “requemor de no haber sido” y algo de llanto; el vino llegó después en El Bar de los Espejos, con José Antonio, Víctor Víctor, Celinés, Amelia y un servidor en los coros: “… ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo… La Puerta de Alcalá”.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: