El Bulevar de la Vida

El pacto de los celos

«Son la aristocracia del barrio». La aristocracia que estuvo enfrentada al PLD en las elecciones de 2012, (con sus brillantes abogados e intelectuales y ONGs), al ver la incapacidad reiterada del PRD and friends para vencer al partido morado, hizo lo único que en democracia podía hacer (del otro camino la curó el pueblo llano en el puente Duarte, en aquel abril de 1965): Se unió a él, y los resultados no han podido ser mejores para las partes involucradas en la transacción. Han sido buenos resultados para un PLD cuyo gobierno ha navegado sin más oposición que una que otra metida de pata de uno que otro funcionario; como  para los grupos que hasta agosto de 2012 andaban “al borde de un ataque de celos empresariales”, para entonces consolados por el candidato Hipólito Mejía, con más de 20 puntos de ventaja en aquellos momentos. Derrotados en 2012, a partir del 16 de agosto, como a las once, sus majestades del capital iniciaron una luna de miel con el nuevo gobierno. Hablo de una luna de miel donde a casi tres años, todavía las caricias van y sobre todo vienen y vienen una y otra vez, (“sólo les falta el mar… y tu pelo”. J.U.), y es que cuando se une el amor con el sexo (política y negocios) la satisfacción es mutua y se reinventa el universo ¿o no?

Un “gardeo” a presión. Son estas fuerzas empresariales –and friends-, tan adversas ellas, digamos que casi difamadoras de los gobiernos del PLD hasta agosto de 2012, las que desde el mismísimo día 16 se dedicaron a presionar al nuevo presidente, mediante un gran cerco mediático que tuvo como arma de reglamento unas encuestas mas manipuladas que el manubrio de una OMSA, y que han logrado su propósito: hacer que el mandatario acepte que la Constitución sea modificada con el único y exclusivo propósito de hacer posible su repostulación, algo a lo que se había opuesto con unos argumentos que todos los demócratas del país elogiamos y están en Google. Al aliarse al PLD dominante –(dominante desde el momento en que su líder asumió la Presidencia de la República)- esta aristocracia de la nada, esta oligarquía buena gente, esta burguesía implacable, hizo el negocio de su vida, como antes fue el de sus padres o abuelos, y la historia así habrá de consignarlo. Para el PLD tampoco fue un mal negocio pues, al menos que Luis Abinader se crezca ante la oportunidad que la historia le ha brindado, todo parece indicar que el partido morado seguirá dirigiendo los destinos nacionales. Oiga usted, que es con los votos de la mayoría con que se ganan las elecciones, y un tuit indignado frente a Bocelli o Sabina en concierto, no vale más que el voto de Juancito Pérez Vidal, alias Tito, mi panal del colmadón «El Bomba», de aquel lado.

Credibilidad y coherencia. En un ejercicio de mínima objetividad intelectual y auto respeto, digamos que si bien la alta popularidad del Presidente tiene que ver con el sospechoso silencio de la oposición y un manejo inteligente de las encuestas “objetivas y honorables” que medían al que no puede ser candidato y obviaban a quienes sí podían serlo y eran punter@s en todas los demás, es de justos reconocer del presidente Danilo Medina, su dedicación, las frugales maneras, su sincera cercanía con los más pobres, la forma humilde de escuchar y rectificar cuando ha sido necesario, o el haber dado a los liberales del país el único triunfo político –relativo- sobre la derechona Opus Dei del conservadurismo nativo, desde que Bosch les venció en 1962; todo esto hace de Danilo Medina un buen presidente, (la mezquindad no es lo mío) y este es un buen escenario y momento para reiterarlo y una vez más reconocerlo; sólo que en un ejercicio de mínima coherencia personal no puede uno celebrar que la Constitución sea modificada con el único objetivo de que pueda el PLD presentar su mejor candidato, aunque se llame Danilo Medina, como en 1999 y en 2011 se llamó Leonel Fernández. La credibilidad de su firma es la única fortuna verdadera de un periodista. Y ella es prima hermana de la coherencia. Con su permiso.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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