El Bulevar de la Vida

De Junio, patria y «cadáveres amados los que un día…».

“Llenos de patriotismo”. 

No sé si les ocurre a ustedes, pero cada junio me es inevitable el recuerdo de nuestros mártires, el pensamiento nostálgico, el pesaroso lamento, el silencioso homenaje a tantos hombres y mujeres hacedores de esta patria agradecida. Patria. En nuestro país cuando se dice junio, se dice patria como al decir abril se dice amores. Entonces, piensa uno en tantos mártires, decididos, no sólo a luchar arriesgando sus vidas, sino a inmolarse para, con su muerte inspirar, la vida es decir la patria. Qué tiempos aquellos, donde eran posibles los sueños; la utopía “no se había aún echado al momento” aún, ni era el país un vulgar relajo, quiero decir, un Cambalache a los Discépolo, donde “ya todo es igual; nada es mejor; Lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplazaos, ni escalafón; los inmorales nos han iguala’o”. Pero de viejos polvos vienen estos lodos, porque hubo un tirano, sátrapa feroz, y para entonces hubo héroes. Se “enfermó de un glorioso disparo” el dictador, y lo heredó su delfín más zorruno y misterioso que montó una dictablanda que también asesinaba pero ya un poco menos, y por ese horror -un poco menos- volvieron los héroes a salvar la dignidad y a sembrar -una vez más- de sueños la patria.

Striptease. 

En verdad, lo más terrible llegó cuando ni el tirano ni su delfín servían ya a los intereses del imperio brutal, fue cuando, entonces, tutelados, nos decidimos a inventar las democracia, y la democracia nos desnudó, nos ha encuerado a casi todos. Así, el Partido Revolucionario Dominicano nos involucionó tanto que en 1986 volvió el delfín zorruno al poder, solo que para entonces no quedaba ya a quien asesinar, y cesó la sangre y sólo continuó el saqueo que se había iniciado con la fundación de la República, o un poco antes. Por su parte, llegado el momento, el Partido de la Liberación Dominicana -pragmático como un mecánico de barrio-, en vez de liberarnos nos encadenó a los postulados clientelistas y parasitarios del delfín, que son los postulados con los que, ¡quién lo diría!, se ganan ya las elecciones en Dominicana. Bosch dormía y en eso sigue, mientras el PLD no cesa de ganar elecciones, pero ya nada es igual. Ni PLD, ni PRD ahora en versión PRM, ni el PRSC que es un fósil cuya desaparición galopante sólo sirve para demostrar la existencia de Dios, ninguno genera ya pasión, esperanza de patria o fe. Sólo el erario y sus mieles, mueve ya a las grandes masas del electorado dominicano mientras, vencida y vuelta a vencer, una “inmensa minoría” busca un rayos de luz y fe donde solo habita ya la sombra de la rapacidad, el engaño, la mordacidad y el cinismo, “el arte de lo posible”, oiga usted, “el poder es para usarlo”, no joda más, “Maquinini”, que en política “sólo se hace lo que conviene”. Mientras a coro, José Francisco Bosch y Gaviño les pregunta: “¿Conviene a quién?”. Precisamente por eso, “no sé si alguna vez le habrá pasado a ustedes”, pero a mi, cada junio 14 o 20, en Constanza o Estero Hondo, me sorprende la nostalgia, me vence el recuerdo de nuestros mártires, y brota el pesaroso lamento, el silencioso homenaje a tantos hombres y mujeres hacedores de esta patria agradecida… Como diría don Francisco José Quevedo y Martí: “Cadáveres amados los que un día, ensueños fuisteis de la patria mía… Serán cenizas, más tendrá sentido; polvo serán más polvo enamorado”.

Entonces, recordadles
Por cierto, si algún día llegas a vivir en un país donde el honor de un hombre valga más que su dinero, donde la lealtad gane siempre la partida a la traición, donde los hombres se midan de la cabeza hacia arriba y se valoren por su capacidad de servir a los demás. Si llegas a vivir (imagínalo y sonríe) en una patria agradecida, con flores en los balcones y sonrisas de mujer, y abrazos de niños y pan y sol y paz. Un país donde cada mujer sea una flor y en cada flor se esconda un beso. País sin tiempo para el olvido, sin horas para olvidar, donde el fusil sucumba ante el libro y la desesperanza se deje matar. En fin, si llegas a vivir algún día en un país donde sólo existan pobres de espíritu (y pocos), entonces, recordadles

P.D. Precisamente, este sábado a las once de la noche en «McKINNEY para Color Visión«, entrevistaremos al escritor y político Tony Raful sobre «el impacto de lo altamente improbable», (el Cisne Negro), en el desembarco de los héroes del MLD, el 14 y 20 de junio de 1959; a partir de su libro: «De Trujillo a Fernández Domínguez y Caamaño». El azar como categoría histórica. 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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