El Bulevar de la Vida

«La educación, estúpidos, la educación»

Las cosas de Temo
Por alguna razón habrá traído el ministro Montás a la palestra el tema de la educación pública. Pero aunque sea cierta la mejoría de los últimos años a la que en respuesta a Temo se refiere la ministra Melo, lo que importa ahora es averiguar qué vamos a hacer, y sobre todo qué estamos haciendo para superar nuestras innegables deficiencias en áreas tan fundamentales de la educación como matemáticas, ciencias y lengua española.

Comencemos por decir que la mejoría y ampliación de la cobertura escolar que ha ido llegando con la democracia, no debió hacerse al alto precio de la calidad. Y así ha sido. No es aceptable que en lo que a la formación educativa se refiere, en el caso dominicano existan dos países en el mismo territorio: Por un lado, una élite bilingüe, tecnológicamente capacitada, que día a día se va formando y formando; y por otro lado, una gran masa de jóvenes que se va titulando y titulando, pero no necesariamente capacitando, algo que saben muy bien los directores de recursos humanos de las empresas que funcionan en Dominicana. (Y así vamos, formando «profesionales» del Derecho para quienes Montesquieu es un cerro que está en KIU, listo para todo, o graduando licenciados en Psicología para quienes Jung es apenas la primera sílaba de “friofrío” en banilejo, o sea, yun-yun»).

Evaluaciones. El caso ISFODOSU. Un buen ejemplo
Por primera vez en cinco décadas de intentos democráticos, en nuestro país los recursos económicos no son obstáculo para mejorar la calidad de la educación, como no es problema la infraestructura ni el desayuno escolar que crece y mejora. Mientras esto ocurre, por poner un ejemplo, en el ISFODOSU (qué nombre tan feo para una institucional tan socialmente hermosa) el Instituto de Formación Docente Salomé Ureña, saben muy bien qué se puede hacer para mejorar en el tema y lo están haciendo, y uno afirmo esto a partir de los resultados de las evaluaciones a que sus egresados son sometidos. Precisamente, las evaluaciones a todo el sistema y en especial a los docentes hay que hacerlas cuanto antes para, a partir de sus resultados, poder enfrentar las deficiencias y seguir mejorando sin detener la marcha, en especial en la Jornada Escolar Extendida, (la tanda única de ocho horas), que junto con el Plan Quisqueya Aprende Contigo o las Visitas Sorpresa del Presidente (visitas, no a personalidades sino a productores asociados) son las Paola, o sea, las niñas lindas de este gobierno.

Más que recursos
Claro que para mejorar la educación se necesita más que recursos, más que infraestructura, diagnósticos, tecnología, capacitación, por supuesto. Y es que nada de esto habrá valido la pena si no existe la voluntad política de actuar, comenzando por decidir qué se va a hacer con los docentes que no superan una y otra vez las evaluaciones (cuando estas se hacen). Hablo de estar dispuestos a pagar el costo político de actuar pensando en las nuevas generaciones y no en las próximas elecciones, por lo menos en el tema educativo. Hablo de hacer del oficio de maestro una profesión honorable y digna, pero no solo en respeto y reconocimiento social como lo fuera alguna vez, sino en condiciones de vida y trabajo. ¡Una élite del esfuerzo, la dedicación y la inteligencia!

Maestros bancentralianos
Con el magisterio dominicano se debe hacer lo que hace años se hace con los funcionarios y empleados del sistema financiero, monetario y tributario del Estado: Otorgarles prestaciones y estímulos de todo tipo. Eso. Que no todo el mundo pueda ser maestro aunque quiera, y que aquel que logre serlo, se le otorguen las prestaciones, pensiones, masajes, créditos hipotecarios, becas, amores furtivos, libros gratis, caricias de mar, que recibe un director de departamento del Banco Central, para citar una institución que da un trato excepcional a sus empleados y ejecutivos. Que cada maestro dominicano sea un querido director bancentraliano en buenas, y que las políticas públicas giren todas en torno a la educación; que en las universidades haya protestas de aguerridas mulatas en top less, indignadas por falta de cupo para estudiar pedagogía.

Por décadas, hemos ido mal, muy mal en lo que a Educación se refiere. Hoy es un buen día para entender, o recordar si ya se entendía, que ni un solo problema nacional se resuelve VERDADERAMENTE si no lo atraviesa como un rayo de luz y esperanza, la bendita educación. Eso, «que es la educación, estúpidos, la educación…» Con su permiso.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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