El Bulevar de la Vida

Para hacer espumas (La tercera fuerza)

De mirada andaluza.

Como se sabe y es de público conocimiento, el gran riesgo que corren hoy los peledeístas no es otro que es morirse de sus éxitos, o sea, cual PRD, vencerse a sí mismo. Y en eso están los morados; solo que a estos suertudos señores siempre los salva, -no la Embajada, que sólo entiende de sus intereses, ni el CONEP que sólo sabe de sus capitales (y abogadas de mirada andaluza)-, sino las torpezas infinitas de sus adversarios. Es a partir de esta realidad, y por el bien de nuestra democracia, que en el país nacional urge el surgimiento de una tercera fuerza, alternativa, verdaderamente progresista y liberal, ética y moralmente potable, laica, propiciadora de un estado de derechos, y eso sí, alejada de la partidocracia reinante que incluye a los PRDs que reúnen en sus filas a la mayoría de quienes dirigieron el Estado en el periodo 2000-2004. (Como ya se sabe, los verdugos no salvan a sus víctimas).

Mojarse algo más que la espalda.

El balón del futbol político nacional está en los pies, el corazón y el cerebro de sus votantes, pero también de Guillermo Moreno, Max Puig, Minou Tavárez, y de una variopinta sociedad civil de mil nombres, que debe entender de una vez lo que hace siglos entendió el campesino dominicano, que para pescar tilapias “hay que mojarse algo más que la espalda”. Mojarse, y en supremo esfuerzo de humildad, vencer su tendencia al EDS (Ego Demasiado Sano), dejar de lado al ser habanero-porteño que todos llevamos dentro, y que históricamente ha impedido la unidad, incluso en la diversidad, porque aquí nadie quiere seguir a nadie sino ser seguido, y ser vocero/presidente de algo, de sí mismo y dos sobrinos, pero vocero/presidente de algo.

 

Principios contra negocios.

La democracia dominicana necesita una tercera fuerza política, pero no desde los negocios sino desde los principios; desde el pensamiento político y las ideas y no desde el reparto de cargos, botín, contratos, que de eso nos sobran ejemplos, como lo que ocurre ahora con el PRM y su ambulancia para los que del PLD provienen, pero especialmente sucedo con PRSC/PRD y otros tantos que dudan, exigen, lloran, mendigan, reclaman, amenazan y patalean a la dirección del PLD, pero nunca por consideraciones sociopolíticas como sería la defensa del derecho a la vida de la mujer, la educación sexual desde la ciencia y la razón, el establecimiento sin tardanza del Sistema de Atención Primaria de Salud, el desmantelamiento de las mafias que por años han girado en torno a la industria farmacéutica, la Seguridad Social, o a la OISOE (mafia esta que sólo la tragedia de la muerte ha “socializado” y hecho visible); de lo que trata, en fin, es de que sea el Estado Dominicano el poderoso gran árbitro de gasto racional, cero impunidad y autoridad inquebrantable que debería ser; por eso hablo de la necesidad de una tercera fuerza real y éticamente alternativa, capaz de ganar la confianza de un electorado pesimista que hace tiempo perdió la esperanza, y a quien, sin conocer a Sandro, lo he visto más de una vez cantar angustiado en un bar de espejos, Cuando un hombre pierde sus ilusiones”. Si bien es cierto que los probables líderes de esa posible tercera fuerza (Moreno, Minou, Puig), han pasado por el Estado con un encomiable buen desempeño ético, no es mentira que ellos, como otros que no menciono aquí, deben enterrar sus egos, y abreviando en la sabiduría del campesino dominicano, aprender de una vez y  por todas que para hacer espumas “el hombre tiene que pararse a mear, «quemarse los pies». 

De Maquiavelo a Einstein.

Si verdaderamente se pretende relanzar este país, transformando estructuras económicas, modo de producción y un sistema político que ha vencido el tiempo, (-gracias a la CREES ya sabemos que somos una economía con 64% de informalidad-); si verdaderamente estamos decididos a reinventarnos como país y algún día ver llegar la civilización y un estado de derechos, entonces, no es con Maquiavelo con quien lo lograremos (con Nicolás se ganan elecciones y se pierde el país) sino con don Alberto y su frase más cierta y lapidaria: “No se obtienen resultados diferentes, haciendo las cosas de la misma forma”. Con su permiso, que es lunes y la vida llama.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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