El Bulevar de la Vida

El Imperio asume como tal

El 4% E como dulce excepción. La esperanza de toda posible solución a cualquiera de los problemas fundamentales del país pasa -irremediablemente- por afectar de algún modo a algún sector de las élites, por lo menos a corto plazo. Esto es lo que explica que tengamos leyes para todos que el Estado no aplica a nadie y en especial a quien pueda dañarle.   La feliz culminación de la lucha por el 4% para la educación (4% E) ha sido la excepción, y lo fue porque logró «reunir el hambre con las ganas de comer», cuando los grandes suplidores/constructores del Ministerio de Educación entendieron los beneficios de ese aumento, y la sociedad civil (el Centro Bonó, el Juan XXIII) hacía tiempo que estaba de acampada frente al Congreso. Entonces, sólo fue asunto de comprometer ante el país a los candidatos en campaña y ya está. ¡Una pasada!

Los buenos resultados del 4% E. Queda mucho/demasiado por lograr en el tema educativo, es cierto, pero nunca jamás en 40 meses se había avanzado tanto (-nuestra entrevista al ministro de Educación, Amarante Baret, en McKINNEY para COLOR VISION, está disponible en nuestro canal de YouTube-), aunque se debe destacar que el tema del 4% E no supuso un aumento de impuestos progresivos a las élites, sino que esos dineros han ido apareciendo mediante el Maná del endeudamiento público que, por cierto, según los expertos, está llegando ya a zona peligrosa; pero los señores ni se enteran, y por ahí andan «los honorables» aprobando por segundo año consecutivo unos RD$1,200.00 (mil doscientos millones de pesos) para el pago de la regalía pascual a los ayuntamientos y otras instituciones descentralizadas, todas inscritas en el Presupuesto Nacional.

De embajador a procónsul. El discurso de su representante en aquel almuerzo, su participación como un dominicano más en un programa de televisión nacional, y sus amenazas de despojar de visado a los funcionarios públicos que no obedezcan sus mandatos, compartan su visión de las cosas, no dejan lugar a dudas: La Embajada de los Estados Unidos ha decidido quemar en el baño tres de su sede diplomática -a la izquierda del despacho- todos los ejemplares de la Convención de Viena que allí existían, para asumir -ya sin disimulo alguno- la dirección del Estado Dominicano, algo que no ocurría desde que en 1916 los místeres ocuparon militarmente el país para administrar sus Aduanas, o cuando en 1965 nos invadieron igual para impedir la llegada de la democracia, y con ella el clima de respeto a los derechos humanos, la justicia social y el estado de derechos que el Presidente y la Constitución de entonces garantizaban. Ellos son así, así son ellos.

Neo-Colonización con respaldo popular. Ante el silencio del gobierno, de la oposición -que fue más lejos y apoya públicamente el comportamiento del Embajador-; ante la feliz algarabía de empresarios e industriales y el orgásmico regocijo de cierta sociedad civil (que terminada la guerra fría, la USAID construyó, fomentó, alentó y/o financió con esos fines), ante todas estas reacciones, apoyos, silencios, admitamos -no sin vergüenza- que la nueva forma de proceder del Imperio está siendo exitosa y socialmente aceptada, tan aceptada socialmente como la corrupción público/privada o la prostitución más variada. (En verdad, en esta sociedad, el único defecto sin perdón, indulto ni impunidad posibles es la pobreza).

“A dónde irán los besos”. ¿A dónde conducirá esta aventura de pacífica neo-colonización imperial? Nadie puede saberlo. Pero el caso es que -entre nacionales aplausos-, los místeres han cruzado el Rubicón; justo y como no pudieron cruzar el puente Duarte los tanques de los traidores en aquel abril de 1965, cuando aún soñábamos a ser la  patria que no fuimos.  Ni siquiera el hecho de que  -finalizada la guerra fría- los dominicanos hemos pasado de “Yankee go home a Yankee welcome” ha seducido al Imperio, que ha decidido, ya dije-  dictar  públicamente, ante cámaras de televisión,  Cámaras de poderosos, y despachos oficiales casi todos,  las normas de comportamiento que debe exhibir el Estado de una pobre patria que reniega de su negritud, vive de las apariencias, olvidó a San Andrés para celebrar al Santo Guivin, y sólo recuerda a Santa Bárbara cuando truena… Por cierto, !qué nublado está el cielo!

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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