El Bulevar de la Vida

Libertad con responsabilidad

“La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la temen tanto”. George Bernard Shaw.

“¡QUÉ CARAJOS VAMOS A HACER CON ELLA!”. Cuentan que a Simón Bolívar, después de una de las tantas gloriosas batallas con las que el general fundaba naciones como el resto de los mortales funda familias-, un coronel agradecido le dijo: “General, Usted nos ha traído la libertad, díganos ahora, qué carajos vamos a hacer con ella”. Como el coronel agradecido anda una parte de la sociedad dominicana, después de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que anuló una serie de artículos de la Ley 6132 sobre Expresión y Difusión del Pensamiento, despenalizando de ese modo los llamados delitos de prensa o de palabra, y eliminando la posibilidad de que alguien cumpla condena en nuestras cárceles por difamar honras ajenas. Es aquí donde surge la pregunta del coronel en versión dominicana: ¿qué vamos a hacer nosotros con esta libertad? ¿Estaremos los dominicanos a la altura ciudadana de hacer buen uso de esa libertad? ¡Esa es la cuestión!

PARA NO SER LOS PARIAS DEL CARIBE. La sentencia del TC es correcta, porque viene a poner en sintonía con la Constitución de 2010 una ley de 1962, que en 28 años de gobiernos perredeístas/ peledeístas, los muy señores no han sido capaces de derogar. Además, el país, que soberanamente aceptó ser parte de la Convención Americana de los Derechos Humanos y sus acuerdos, tenía el compromiso de despenalizar el delito de prensa, pues de no hacerlo, (y aquí viene muy bien la advertencia de Vargas Llosa en el caso del la sentencia 168-13) corría el riesgo de convertirse en paria del Caribe, aislada de la comunidad internacional en un mundo globalizado e interdependiente como nunca.

EL ÉXITO DE LA COMUNICACION COPROLOGICA. Se ha despenalizado el delito de prensa y !qué bueno! Pero resulta que en nuestro país, hoy, el gran problema del ejercicio periodístico no es la falta de libertad sino el libertinaje, la triunfal y exitosa “comunicación coprológica”. Si aún existiendo una ley que penalizaba la difamación, en el país se han creado bandas de sicarios para la difamación mediática y el chantaje, con tanto éxito que hoy la “calidad” de un periodista se mide por su capacidad para insultar y difamar, ¿qué nos espera, ahora? Es la gran interrogante. Por supuesto que uno apoya la libertad de expresión y de prensa, pero ellas no pueden ser patentes de corso para difamar con absoluta impunidad. No afirmemos como periodistas ni como ciudadanos, lo que no podamos demostrar ante un juez, como ciudadanos ni como periodistas.

UN PAÍS DE CIEGOS SIN DIENTES. Desde Buda y Confucio, desde el Corán hasta la Biblia, se dice lo mismo de formas diferentes: “No hagas a otro lo que no quisieras que te hagan a ti”, “No juzgues a un hombre, sin antes ponerte en su lugar”, oiga usted, que “donde las dan las toman”. ¡Es la guerra! !Claro que es la guerra! Pero resulta que el “ojo por ojo, y el diente por diente” sólo hará de este pobre país una patria de ciegos y desdentados. Lo he dicho mil veces: Para vivir en libertad se debería tener un talante democrático, y sobre todo, un corazón digno de ejercerla. Con su permiso.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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