El Bulevar de la Vida

Los FAB del PLD

LOS FELICES ATREVIMIENTOS BOSCHISTAS. Con el viento soplando a su favor, la economía estable, el endeudamiento todavía bajo control, cosechando el innato talento de los dominicanos para dividirnos (-si reúnes cuatro políticos en un bar, antes de la última bachata te forman cinco partidos-), con una oposición desarticulada, donde quien tiene votantes no tiene argumentos y también viceversa; por todo lo anterior y mucho más, el PLD está a once semanas de ganar otras elecciones y continuar por cuatro años más dirigiendo el Estado, lo que nos remite entonces a los FAB, o sea, a los Felices Atrevimientos Boschistas de los que les hablé el martes, y los que ese partido y sus dos príncipes coronados, rodeados del todopoderoso Comité Político, debería cometer en su próximo gobierno.

¿QUÉ SON Y PARA QUÉ SIRVEN? Los FAB deben servir para lavar, no la ropa sino la fe del dominicano hacia su país, su clase política y la fe en sí mismo. Los FAB consisten en algo tan simple como aplicar las leyes y pactos existentes en los artículos y reglamentos que benefician a las mayorías, y que -a corto plazo- afectan al gran capital que con la partidocracia reinante co-gobierna el país desde sus torres y despachos milaneses, y no por Pablo, el de “repasar tus accidentes, y detenerme a palpar cada medida, ay.”

LEYES PARA TODO PERO NO PARA TODOS. Leyes hay en el país para todo, incluso para no aplicarlas. Tenemos leyes para todo, pero no para todos. Un feliz atrevimiento boschista sería, por ejemplo, aplicar con todas sus consecuencias la ley de porte y tenencia de armas, la ley de tránsito, la ley tributaria, todas las que tienen que ver con el transporte y sus duplicadas instituciones, y en especial la ley de competencia, que haría más justa la lucha por los mercados y abarataría bienes y servicios para la población pobre, víctima de los carteles del capital, tan impunes ellos, como el peor de los financiadores partidarios de todos los colores que cada partido ha ido creando desde Lilas hasta ayer, como a las diez.  Leyes hay para enfrentar los fantasmas que han provocado que siendo Dominicana un país tan exitoso en las estadísticas de su economía, seamos al mismo tiempo un fracaso social y espiritual, («casi un buen proyecto para el mal») con un polígono central -capitalino o santiaguero- tomado por la delincuencia sin o con cuello que lo arrabaliza todo, y unos barrios calientes donde la máxima autoridad no la tiene un fiscal, un juez, la DNCD, o la Policía Nacional (todos partes del problema y no de  la solución), sino el jefe del punto de drogas, la agencia de prostitución, el colmadón multifunciones o la banca de apuestas y sus “solidarias bondades”. He ahí los paradigmas de nuestros barrios. El modelo a seguir, amor, o sea, una M…( y no de martes).

“NO SER DIOS Y CUIDARLOS”. Cual enamorado, que entre adoquines y algún mar descubriera al fin un eterno amor de viernes, el PLD le debe al país, a don Juan Emilio y a sí mismo, los FAB, los Felices Atrevimientos Boschistas que he mencionado. Hace ahora mil años, uno escribió que el hombre debe “atreverse siempre al amor, y a Dios que reparta suerte, o mejor: que Afrodita reparta besos”. Sólo que el PLD y su gobierno no tiene que repartir suerte porque no es Dios, ni besos porque no es Afrodita, sino hacer algo más sencillo y fundamental: aplicar las leyes, incluida las partes  que afectan a los poderosos señores con mediática capacidad para dañar gobiernos, y por eso tan temidos. Leonel Fernández y Danilo Medina muy bien que saben de lo que hablo, aunque en papeles y circunstancias diferentes.

«MORIR DE SED JUNTO A LA FUENTE». Sin un régimen de consecuencias, sin «autoridad las autoridades» que tienen que ver con la seguridad pública, sometido el poder político al poder económico insaciable que se niega a ser regulado como mandan las leyes,  (aunque en sus cumbres digan lo contrario) … ¿hacia dónde vamos? (“¿Pa dónde va el buey que no ara?”) Así como en el amor no debe uno “morir de sed junto a la fuente”, de igual modo, no debería un país morirse de anarquía, arrabalización y miedo… con una Constitución al lado. “¿Comprende?” “¿Comprende?” 

PD: Los señores quieren seguir en el poder, y todo parece indicar que seguirán… ahora se trata de saber si esta vez, -de una vez y por Bosch-, se atreverán a cometer los FAB que aquí hemos mencionado. Estaremos esperando. Con su permiso. 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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