El Bulevar de la Vida

CONEP: Obviedades compartidas

SELECTIVAMENTE IMPLACABLES. ETICAMENTE SELECTIVOS. Siempre que anda cerca cualquier acción del Estado que pueda afectar sus intereses, la élite del empresariado nacional aprovecha la ilimitada incapacidad y falta de credibilidad de la oposición política para ocupar el libre espacio, para empoderarse, convertirse en más fuerte de lo que ya es, y prepararse para la batalla argumental y de opinión pública con el gobierno, siempre apoyada por sus abogadas de fucsia y sol, y sus medios de comunicación tan selectivamente implacables, tan éticamente selectivos.

Así se preparan para negociar pactos como el eléctrico y sus mieles, el fiscal y sus necesarias progresiones y revisables exenciones, o la composición de las altas y medianas Cortes y su imperio legal y legítimo.

“QUIÉN, PERO DIME QUIÉN”. La estrategia es admirable, y habla muy bien de sus asesores de comunicación estratégica. Los muy señores aparecen con sus obviedades compartidas (uno las comparte y apoya) cuando es ya inevitable negociar con el gobierno que los dominicanos eligen cada cuatro años, -siempre con su apoyo financiero, pues no son los miembros del Centro Bonó ni del MPD quienes organizan cenas a dos millones de pesos el plato para financiar/invertir a futuro en la campaña electoral-. Son esas  obviedades compartidas de los excelentes anfitriones que son los señores, las que uno apoya y celebra.

Al fin, quién en su sano juicio puede negar la necesidad nacional de que quienes administran el Estado se decidan a gobernar con la ley en la mano y a aplicarla a cualquier precio en temas como “seguridad ciudadana, sector eléctrico, transporte público, las finanzas públicas, la mejora de los servicios públicos, la modernización de la jurisdicción inmobiliaria, la municipalidad, la seguridad jurídica”*. ¡Reclamo nacional, camarada! Quién se opone a la aprobación de “una nueva Ley Electoral que marque las reglas de los procesos de manera clara*”, una Ley de Partidos “que establezca procesos institucionales para la seleccion de las autoridades”*, o una Ley de Responsabilidad Fiscal “que establezca un mayor rigor en el uso del Presupuesto Publico”*. Quién puede rechazar estos pilares para lograr “la plena independencia y fortalecimiento de las instituciones llamadas a implementar y regular todo lo relativo al proceso electoral y a garantizar el cumplimiento de las leyes, pues las normas por si solas no bastan”*.

LA DESCONFIANZA COMO ANTESALA DEL DERRUMBE. En realidad, el gran problema del país no es la urgente necesidad de aplicar estas obviedades compartidas, insisto, sino la grave crisis de confianza de toda la sociedad dominicana hacía sus instituciones públicas y privadas, hacia todo su liderazgo y hasta hacía sí misma.

Desconfianza hacia una cínica clase política, o muy torpe o tan pragmática que ya sólo sabe “hacer lo que conviene”, y también hacia una clase empresarial terrible, que sólo recuerda a la Santa Bárbara institucional y democrática cuando truena un pacto fiscal con el gobierno; la misma que ahora sí entiende la necesidad de estas reformas, pero sólo después haber guardado un sospechoso y nada ciudadano ni democrático ni institucional silencio cuando el partido de gobierno (que por lo mismo es el que diseña, aprueba y administra el Presupuesto Nacional, el PLD) decidió modificar la Constitución de la República con el único argumento de que necesitaba llevar a las elecciones de mayo pasado a su mejor candidato, lo que confirmó el histórico 62%. Y así no puede ser.

Los condones son para el sexo como las bicicletas son para el verano, y las blusas amarillas para iluminar Santiago, Centro León inaugurado, por ejemplo. La crisis nacional es de pilares no cimentados, de leyes que no existen, de existentes leyes que no se aplican, sí, eso es cierto, pero también y sobre todo es una crisis de confianza entre dominicanos. Y la desconfianza es la antesala del derrumbe. Volveremos con el tema.

* Citas del discurso del presidente del CONEP, Rafael Blanco Canto, el 29 de junio pasado en el almuerzo mensual de la CAC.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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