El Bulevar de la Vida

Un matasellos: El nuevo portaviones

DE YANKEE GO HOME A YANKEE WELCOME
En 1998, en amores full con la Embajada, uno escribió un bulevar para celebrar cómo los dominicanos íbamos pasando del “Yankee go home” de 1965, al “Yankee welcome” de entonces.

Atrás quedaba la dictadura que en 1930 ellos nos dejaron; los doce años de “dictablanda” con su delfín que nos “trujeron”, o aquel septiembre siempre gris de 1963, cuando propiciaron el derrocamiento del primer presidente electo democráticamente en décadas.

A partir de 1978, ante el desgaste de su pupilo, el «oráculo de Navarrete», permitieron al fin la victoria del PRD. No habría ya “marines” en “Lo Molino”, ni bandas coloreadas de mercenarios para “limpiar” de héroes al país. No. Ahora se trataba de afinar la puntería y mejorar las formas. ¡Y cómo las mejoraron!

EL FUSIL DE LA “SOCIEDAD CIVIL”
Con la caída del muro de Berlín llegó el fin de la guerra fría. Es a partir de entonces que en todo el mundo, los malos juegos de marines y mercenarios comienzan a ser sustituidos por sus grupos de presión, que la AID, hoy USAID, iba promoviendo/financiando y/o creando por todo el mundo, y rebautizando con el nuevo nombre de “sociedad civil”, y donde coexisten desde  honorables ciudadanos, (algunos incluso, amigos personales desde hace mil años) hasta quienes vienen a ser una especie de diabólica mezcla de la “buenona” de Mata-Hari con descendientes mulatos del cacique Guacanagarix.

Y así llegamos a esta nueva era en las relaciones RD-USA, donde se ha pasado de tirar a matar desde “Lo Molino” (abril 1965), a intentar fusilar moralmente con un matasellos y el morbo popular al presidente de una institución fundamental del Estado, que no ha tocado la dignidad del gobierno ni del pueblo estadounidenses ni con un verso de Walt Whitman.

La dignidad con que Roberto Rosario actuó frente al representante de “La Embajada” en más de una reunión, su terco empecinamiento en hacer cumplir las leyes de la República y los mandatos de las sentencias de las más altas corte del Estado, le han costado la afrenta que, por lo que genera en el morbo popular, viene a ser un intento de ejecución moral, un acto de difamación personal, y por eso mismo, una violación de sus derechos humanos. ¡Quién lo diría, de un diplomático como el actual embajador Brewster, tan defensor él de los derechos de las minorías!

MILTON DANILO SUBERO ISA
Ni al Presidente de la República que ordenó la elaboración y promulgó la Ley de Regularización 169-14, ni a ningún miembro de la Suprema Corte de Justicia que evacuó aquella insólita sentencia de 2005 que despojaba de la nacionalidad dominicana a miles de nacionales hijos de haitianos, ni tampoco a los jueces del Tribunal Constitucional que evacuó la sentencia 168-13, a ninguno de esos honorables se les han retirado sus visados personal ni oficial. Sólo a Roberto Rosario. Lo que viene a demostrar que todo lo ocurrido al presidente de la JCE, -que lo es también de la Organización Mundial de Organismos Electorales-, es un mensaje del Imperio a todo el Estado dominicano y sus funcionarios. Un mensaje que sus altoparlantes locales han divulgado y disfrutado como un orgasmo en mesa negra, y al fondo Marc Anthony cantando “Abrázame muy fuerte, amor ”, con perdón.

MAS SOLO QUE LA LUNA
La reacción del Poder Ejecutivo y del Senado de la República en los próximos días, será fundamental para saber lo que realmente somos, si es que somos o vamos a seguir siendo. Mientras tanto, uno, más solo que la luna en enero, solo “como los puertos al alba o el pasillo de un tren de madrugada”, (que escribió don Pablo Sabina), reitera aquí sus críticas y contradicciones con la sentencia de la Suprema Corte de Justicia, de 2005, con la 168-13 del Tribunal Constitucional, y con la Junta Central Electoral cuyo Registro Civil debió aplicar ambos dictámenes; pero en acto de merecida justicia rinde público reconocimiento al Dr. Rosario Márquez por tan decorosa muestra de dignidad personal y sentido de patria, “con un par”… y aunque ya no esté de moda.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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