El Bulevar de la Vida

La insólita entrevista de Jazz-Boom a José Tomás*

EN CARIDAD RESTAURANT. Recientemente, el embajador de República Dominicana ante los Estados Unidos de América, José Tomás Pérez, concedió una extensa entrevista a la reputada periodista estadounidense Alice Ortwright Jazz-Boom, del grupo de noticias gringo NIS, de Washington Heights, Manhattan. El diálogo se realizó en el salón central del Caridad Restaurant, perfectamente decorado con manteles de cuadritos blancos y rojos y espejos todos, por todas partes. Pero eso sí, (-viejos y reiterados afectos personales aparte-) debo decir que la entrevista fue un desacierto periodístico y diplomático. El encuentro fue innecesariamente abusivo, entrometido, imperial y atropellante. No había razón para tal afrenta. La alta dependencia política y económica que tiene el pequeño país del norte de América con relación al gran país imperial del Caribe que somos nosotros, los dominicanos, no justifica tal atropello.

 CITANDO VERGÜENZAS GRINGAS. José Tomás Pérez llegó, pero no como Sabina (“con su espada de madera y zapatos de payaso a comerse la ciudad”, sino con imperial actitud dispuesto a devorar la dignidad y la soberanía del pequeño país amigo que es Estados Unidos. No bien terminó de saludar a la dama periodista, comenzó a externar su preocupación porque Estados Unidos «se está convirtiendo en un puente más grande para el tránsito de drogas hacia la República Dominicana”, con la aclaración de que esto ha ocurrido a pesar del apoyo dominicano a tan vulnerable paisito bananero del norte de América. Muy mal por José Tomás que se dedicó, -sin el más mínimo respeto a la patria de Whitman- a citar las vergüenzas de esa nación en el tema del narcotráfico y la corrupción. “Existen muchos cárteles estadounidenses de droga basados aquí, que están distribuyendo drogas en República Dominicana, y estamos comprometidos a trabajar para asegurar el encarcelamiento de esa gente”. Eso dijo el embajador Pérez a todo el pueblo del pequeño país… ¡aunque usted no lo crea!

 OFICINA DNI-RD EN JUSTICIA EE.UU. Pero hubo más. Y la entrevista fue a peores cuando, sin que la Jazz-Boom le preguntara, nuestro embajador anunció que había reunido a un grupo de agentes de la DNCD (dominicana) con el presidente Barack Obama y el jefe de la DEA para, entre otros asuntos, dar curso a la solicitud del gobierno estadounidense para que República Dominicana financie y asesore una oficina “de investigación de casos de corrupción y de narcotráfico, en la mismísima Procuraduría General de los Estados Unidos”. Adió, c..  Pero y qué son estos mandamientos, José Tomás. ¿Cómo es posible? República Dominicana financiando a Estados Unidos una oficina dentro de su mismísima Secretaría/Procuraduría de Justicia para combatir -selectivamente, off course- la corrupción y el narcotráfico en ese país. Evidentemente, que no fue un buen día para el embajador dominicano ante esa nación tan amiga, tan pequeña y empobrecida y de riqueza tan pésimamente distribuida.

 UN EMBAJADOR EN GADEJO FULL. El imperialista diplomático dominicano, (¡Quién pudiera imaginarlo de José Tomás, de tan humilde y correcto proceder en sus años en la política interna dominicana) asistió a la entrevista con un gadejo full de mala leche y jodedera en contra de Estados Unidos, al punto de que, sin que la periodista le preguntara, abochornó la autoestima gringa, al citar el estudio internacional realizado a partir de una encuesta aplicada a empresarios estadounidenses, la cual clasifica a Estados Unidos entre los 10 países más corruptos en el mundo. El presidente Medina debería llamar a capítulo a su embajador, y recordarle lecturas fundamentales sobre el tema de las relaciones internacionales, protocolos internacionales de mínimo respeto y consideración; instruirle para que todos nuestros mandamientos imperiales al pequeño Estados Unidos se hagan por las vías correspondientes y no a través de una entrevista periodística, aunque sea con la dignísima colega Alice Ortwright Jazz-Boom, de NIS de Washington Heights, Manhattan.

UN RESPETO, SEÑOR EMBAJADOR PÉREZ. No está bien, que por el poder paralizante de nuestros marines y nuestros portaviones todopoderosos, (“dioses marinos que vomitan fuego”), o por nuestras cuantiosas inversiones allí, ofendamos innecesariamente al pequeño pero digno país que es Estados Unidos, gran amigo de la gran e imperial nación caribeña que es República Dominicana. 

* Sobre la entrevista de la periodista Alicia Ortega Hasbún, del grupo SIN, al embajador de Estados Unidos en nuestro país, James Brewster.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: