El Bulevar de la Vida

Juana de Arco de los discapacitados

DE LAS SOMBRAS HACER RAYOS DE LUZ. – Mientras nuestra Juana de Arco de los discapacitados, Sor doña Mery Pérez viuda Marranzini subía como lo ha hecho durante los últimos 54 años de sus 92 de existencia, el penúltimo peldaño de la solidaridad humana para luego sentarse a reponerse del esfuerzo, allá en su oficina del Instituto de Rehabilitación; en Diario Libre, dos banilejos, Julia Castillo y Manuel Valera, directora y miembro de su Consejo Directivo, respectivamente, le contaban al mundo lo que una familia, los Perelló Abreu, decidió hacer con parte de su fortuna y sobre todo con un mandato ineludible de su padre como forma de expresar el gran amor e inmensa gratitud hacia el pueblo en donde se formó, se hizo hombre y fue feliz: una casa cultural para su Baní: El centro cultural Perelló. Tal que, así andaba uno en lunes, viendo cómo hay gente en el mundo para todo, y con deseos de reconocer a tanto duende de la solidaridad y el bien hacer, oiga usted, que gente hay en el mundo para destruir, para criticar, para de la flor sólo ver la espina. Gente que “ni tiñe ni da color”, “ni lava ni presta la batea” y que, como en Baní me decía la abuela del Dr. Johnny González, “hay gente que para lo que ‘alucea’, apagado es que luce, Pablito”. Son gente que, como a los gatos, sólo les brillan los ojos si andan en las sombras.

POR EMPAREJAR LAS COSAS. Pero, cuidado, que, por promediar y emparejar la cosa, para convencernos de que Buda existió, Mahoma habita entre nosotros, y Jesús, el de la María Magdalena, anda por ahí, feliz y enamorado; por ellos, también encuentra uno en su andar por la vida con gente excepcional como doña Mery, capaz de hacer de sus sombras rayos de luz, de los llantos de la vida la sonrisa de muchos, de sus lágrimas de madre desesperada… un río. Y ahí está, contra todo pronóstico y posibilidad, desde hace algo más de medio siglo, el Instituto de Rehabilitación, como también está para Baní y toda la región Sur, el Centro Cultural Perelló.

 “Y QUEDARME A VIVIR EN TUS OJOS”. – En este plan y a horas del 14 de Don Valentín, bien quisiera este escribidor “quedarse a vivir en tus ojos, dormirse en tu mirada y respirar con su tu voz”, ay, o quedarse en el jardín florido de la solidaridad humana y el agradecimiento, pero resulta que la política llama y tira duro cuando en un fin de semana, hay sublevación y rebeldía en el PRM y sus sargentos y sargentas, y acechan temores por una postergación inevitable de su convención al 18 de marzo; mientras en el PLD, el profesor Leonel Fernández se decidió a cruzar el Rubicón de sus aspiraciones presidenciales: Dos hechos ocurridos también este fin de semana, dan sustento a lo que digo. El primero fue un tuit de su mano derecha “y parte de la izquierda”, el Dr. Franklin Almeyda: “Leonel, la patria te espera para enderezar el rumbo”. Y como solo se endereza lo que anda torcido, no tengo más preguntas, magistrada, aunque sea Ud. aguilucha y victoriosa. Pero hubo más. El Profesor, sin que nadie se lo preguntara, pues hace mucho que no va a McKINNEY para Color Visión (sábados 11:00 pm), retomó su discurso de abril de 2015 para contar, no “La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y de su abuela desalmada”, sino la del intento de segunda repostulación de don Horacio Vásquez, allá por 1930.

 COSAS DEL VEHEMENTE Y RECIENTE VOCERO. – No sabe uno si estos dos hechos posteriores guardan relación con el durísimo -e inusitado y excepcional- enfrentamiento entre mí ya viejo profesor Fernández Reyna y Felucho Jiménez, donde el hijo de doña Yolanda llegó a sugerir y preguntarle al vehemente y circunstancial vocero presidencial (y lo de vocero presidencial circunstancial y reciente es un agravante) si su intención era echarlo del PLD, y rueda la rueda que gira y gira. Entonces, leído esto, entenderán ustedes por qué inicié hablando de esa Juana de Arco de los discapacitados que es doña Mery, de ese paraíso del arte, la cultura, la educación, o sea, de ese monumento a la gratitud humana que es el centro cultural Perelló. Es por todo lo anterior y lo que falta que, cual Lord Byron banilejo, mientras más conozco la política, –y a mis años ya conozco bastante–, más disfruto que Julia y Manuel me brinden café Santo Domingo (por supuesto), en el Centro Perelló. Con su permiso.

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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