El Bulevar de la Vida

El necio, la luna y el dedo

“Cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo”. Confucio.

HAMBRE Y GANAS DE COMER.- Uno lo supo de muy joven, gracias al refranero popular nicaragüense, pero con los años lo encontró en Confucio que, como los griegos, lo dijo todo, diez siglos antes que todo el mundo: “Cuando el sabio señala la luna, el necio mira al dedo”. Precisamente, en eso de “mirar el dedo” anda la partidocracia dominicana, incapaz de mirarse en los espejos de América Latina y recientemente en España, donde lo que no pudieron los votos lo ha podido el caso Gürtell, que es una especie de caso Odebrecht, pero sin brasileñas, ay. Claro, el caso Gürtell, mas una crisis económica que en su peor momento lanzó al desempleo a uno de cada cuatro españoles. El asunto es sencillo. Cuando se reúne “el hambre con las ganas de comer” (crisis económica + crisis política), cualquier cosa puede pasar, y mucho más puede ocurrir cuando la crisis político institucional llega hasta la crisis de legitimidad, que es algo que brillantemente explicó el joven politólogo Ricardo Pérez Fernández en su columna en este diario, el pasado sábado, y que yo resumiría en esta frase: “Te voto, pero no creo en ti”, ni en ti ni en tu sistema, que es justo y lo que de a poco ha venido ocurriendo aquí. Sólo que, es tan difícil argumentar contra el éxito, que sólo perdiendo aprenden los hombre, los pueblos, y claro, también los partidos.

SAN MARTÍN DE PORRES CON PLATA.- Previendo estos lodos ibéricos (crisis de legitimidad cambia gobiernos), fue que uno resaltó de la Gallup y otras encuestas estos polvos, estos datos: el partido político preferido en las encuestas no es ya el PLD sino el Partido De Ninguno. Además, con la excepción de Alianza País, a lo interno de nuestras organizaciones el precandidato más votado es el de los indecisos o negados a votar. El liderazgo de este Ninguno y de “No sé”, tiene que ver con esa crisis de legitimidad a la que se refiere Pérez Fernández; hablo de ese ciudadano que vota a los bloques de la partidocracia, pero cada vez desconfía más de ella; el mismo que, en su orfandad, ve en el “tíguere” político del barrio su tabla de salvación, su “Padrino” (nunca mejor utilizado el término) ante cualquier problema que pueda tener él o su familia y que las autoridades no son capaces de resolverle como tales. En esto casos, el ciudadano, en su desamparo, agradece el favor a su “padrino”, pero ya no confiará en un sistema político/institucional que además de practicar la impunidad con los suyos, es incapaz de protegerlo. No olvidemos a Nietzche: “Lo triste no es que me hayas mentido, sino saber que ya nunca podré creer en ti”.

LA POSIBILIDAD DE UN 15 M.- En nuestro país, poco a poco se van reuniendo factores para una gran crisis, y la partidocracia no para de comprar quinielas para sacarse la Loteria. La sociedad dominicana ya padece los síntomas de una crisis de legitimidad (te voto, pero no te creo), sabe de la crisis de los partidos (los graves problemas del PLD aumentan con los días y las encuestas), como sabe y más sabrá en breve del caso Odebrecht, que viene a ser el gran e inevitable destape (por venir de fuera y con La Embajada encima) de esa partidocracia toda, que en elecciones a todos reparten los ricos locales o extranjeros, y Odebrecht no podía ser la exepción. (“Ocupen su localidad”). Es por esto que uno afirma aquí que a la sociedad dominicana sólo le falta un mal tiempo económico, que podría llegar en cualquier momento o nunca, porque nuestra economía es más vulnerable que un cura bueno en un burdel, en especial ante factores externos. Así, bastaría una crisis del petróleo (Irán, Siria), que vuelva el terror del Estado Islámico a Europa, o que Trump haga una de las suyas (como la reciente entre los G-7) para que la economía dominicana se resienta, y el precio del petróleo se dispare, disminuya la llegada de turistas al país, se debilite el peso dominicano, o se llegue al tope de un endeudamiento público que ya está tocando fondo. ¡Zafa! Cualquiera de esos factores, incontrolables por externos, podría generar una crisis de todo el sistema político, que encendería la mecha de algo peor al 15M español.-

MIRAR EL DEDO.- En España, la crisis de legitimidad se ha llevado de paso a un jefe de gobierno, Mariano Rajoy, que ganó unas elecciones democráticamente, y ha hecho presidente a un Pedro Sánchez que, por no ser no es ni Diputado, aunque por lo menos es el secretario general del PSOE que en las próximas elecciones enfrentará al PP, a Ciudadanos y a Unidos Podemos, lo que aleja la posibilidad de que en España surja un outsider populista, de esos que dicen lo que en un momento de crisis las masas quieren oír, se presentan como “salvadores” de la patria, y lo demás lo hacen las fake news y los misiles de la posverdad. A nuestra partidocracia, América Latina y España les está señalando la luna… no sean necios honorables, déjen de mirar el dedo.

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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