El Bulevar de la Vida

El Jaro en Santo Domingo

“Tuviste por escuela una prisión, por maestra una mesa de billar, te lo montas de guapo y de matón, de golfo y de ladrón, y de darle al canuto cantidad” Una canción Al Jaro. J. Sabina.

Y OTRA VEZ CELAYA. – Una vez más, “como otras tantas veces”, anda la sociedad dominicana navegando en la náusea de la muerte en una semana de luto y sangre que aún no termina, pues aún podría alguien ahorcarse desde una mata de lechuga, o saltar al vacío desde El Puente Motors, o desde aquel puente de Roberto Ledesma (“…a tirar tu cariño al río…).El asunto es que, una vez más, volvemos los dominicanos a repetir la misma letanía, y dale que te pego con la misma cita de Celaya, “estamos tocando el fondo”,y otra vez la nota que lamenta “que la delincuencia haya sobrepasado la capacidad operativa de la Policía”, como si la Policía fuera el problema y no la falta de voluntad de los que desde 1978 debieron transformarla y no lo han hecho. Y así, una vez más volvemos temerosos a preguntar: ¿qué más veremos arder? Podemos remitirnos a la percepción, destacar estadísticas que muestran la disminución del número de homicidios a partir de la llegada del sistema 9-1-1-, pero lo que no disminuye es el miedo, mucho miedo, porque (es un ejemplo) son casi las tres y la Paola mayor no llega, y vuelve uno a revisar su habitación, a sentarse vencido en su cama, joder, !que la Paola mayor no llega!

UN PADRE ESPERA A SU “NIÑA”.– Cuántas veces tendremos que advertir que, sin leyes, normas –y sin la decisión de aplicarlas con el rigor que ellas permiten-, un país no puede ir hacia otro lugar que no sea al carajo. Y hablo de pobreza, impunidad y ese terrible cambio de expectativas que alimentan al monstruo que violento nos devora, y en todos lados la corrupción como una maldición o como un delirio. Y sigue el padre esperando a su “niña” de 22, buscando en su playlist de Spotify los versos de don Víctor San José Sánchez de Belén que, hace mil años, ya sabía que, sin ciudadanos, ley ni Dios, y sin el cariño (y/o el correazo a su tiempo) de unos padres a sus hijos, se nos iba a hacer demasiado difícil la vida, y la sociedad terminaría convirtiéndose en lo que se nos ha convertido: “en un buen proyecto para el mal”,y otra vez a citar las citas, a saludar la muerte, y otra vez el miedo, ay, que ya son las 3 y 20 y la “niña” no ha llegado.

 CAMBIO DE EXPECTATIVAS. – Afirmo que nuestra sociedad es “un buen proyecto para el mal”, porque además de arrabalización, violencia, pobreza, impunidad, tenemos el terrible cambio de expectativas y aspiraciones de los jóvenes y de los no tan jóvenes. Y estamos ya ante el hombre lightde la postmodernidad, a quien la sociedad le enseñó que para SER (para existir) hay que TENER… (y además el vecino debe saberlo), cosa que han potencializado las redes sociales, (y a lo que muestran Instagram o Facebook me remito). No es exactamente cierto que robos y asesinatos se cometen porque alguien, de tan pobre, sale desesperado a robar para poder comprar el pan de sus hijos. No. Nuestros actuales delincuentes son muchachos, alienados por el reiterado mensaje que la sociedad –con ejemplos incluidos– les ha enviado desde hace años, hasta convencerles, convertirlos en Jaro o en ese ciudadano cero, hijos deSabina. Ellos también quieren SER, por eso delinquen, para TENER, que es la única forma de existir, según las reglas del nuevo capitalismo arrogante, vencedor, inhumano, según el Papa. No es dinero para un pan, un par de zapatos lo que quiere el muchacho que te asaltará hoy mismo, sino plata para comprar los tenis de última moda a lo Lebrón, el último Smartphone, y lo peor, la penúltima raya de cocaína. Como dice el pastor, amigo de C. Jiménez: ¡Es er demonio, hermano!

DOS HIJOS DE SABINA EN DOMINICANA. – Solo era asunto de tiempo que la descomposición social y familiar que padecen otros países llegara hasta nosotros como nos llegó Netflix o llegan lo malos ejemplos. Y así, un mal día, de repente se nos aparecieron en una sucursal bancaria los hijos de Sabina. Y concluyamos ya (la Paola mayor aún no llega) que el asunto es sencillo: si para SER debo TENER, yo delinco y muero acribillado, pero TUVE, es decir que fui, e incluso logré más de lo esperado: Esta noche, desde China, Cavada me sacará en su telediario. (Tócala otra vez, Joaquín, “dejó un gato cojo y un volswagen tuerto de un tiro en un faro. No tuvo mal ojo, diecisiete muertos en treinta disparos, Ciudadano Cero…”). 

 

 

 

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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