El Bulevar de la Vida

El Nobel de la Paz encuentra el camino.

«Desde los tiempos más remotos/ vuelan los ángeles guardianes/,
siempre celosos de sus votos/ contra atropellos y desmanes». Silvio Rodríguez

“ESTÁ LA PUERTA ABIERTA”.-  Cuando todo llama al desconsuelo y todo invita a perder la fe que cada día se desliza entre injusticias, impunidades de todos los tamaños en todos los lugares; cuando cada día y como nunca anda el ser humano más solo que la una, desconfiado y temeroso porque hemos perdido el sentido de la vecindad, esa vocación tan nuestra para la amistad, y somos ahora “lo peor de cada casa”, y como nunca es el “hombre lobo del hombre”, y te asaltan cualquier día, cualquier hora y en cualquier lugar. Cuando en pleno centro de la ciudad (polígono central de la Capital le llaman) andan carros de lujo jugando a matarse y a matar a otros en total impunidad, vuelvo y digo; en un mundo así, menos pobre que nunca, sí, pero más desigual que siempre, inhumano y gansteril; justo y ahora mismo, cuando ya somos todos una mercancía que compite con sus pares y nos devora el individualismo que nos “trujera” hasta la náusea ese neoliberalismo arrogante y triunfador, ¡ay!, es en ese mundo local y también en el global donde uno celebra que los señores del Nobel -después del “desabsurdo” de otorgar el Premio de la Paz a un presidente del Estados Unidos de América imperial, el del “patio trasero”, el USA de Truman, el del hijo de puta “pero es nuestro hijo de puta”- hayan encontrado el camino y abierto la puerta de la esperanza, la posibilidad de la bondad y el reconocimiento a ese vivir sirviendo a los demás como única forma de vivir y sobre todo de ser feliz, y ya me explico.

LA CITA SUECA CON LOS ÁNGELES DE SILVIO.- («Desde los tiempos más remotos/ vuelan los ángeles guardianes«).  La Academia sueca ha reconocido con el Premio Nobel de la Paz a dos ángeles del bienla bondad, de la ternura y del más verdadero y auténtico amor que es el que convida a todos los demás, por su lucha para acabar con la violación sexual como arma de guerra. Hablo del médico congolés Denis Mukwege y la activista yazidí Nadia Murad,

NADIA LA ESPERANZA Y EL DOCTOR MILAGRO.-  Nadia Murad es miembro de los yazidíes (una minoría kurda del norte de Irak). Ella fue secuestrada, violada, torturada y usada como esclava sexual por miembros de las guardias del Estado Islámico, en su intento por exterminar a toda esa etnia. De ese infierno se escapó Nadia para convertirse en el símbolo mundial de la lucha contra el abuso y la esclavitud sexual, contra el uso de la violencia sexual “como arma de guerra en conflictos armados”.El otro galardonado, Denis Mukwege, es un ginecólogo congolés, que junto a sus compañeros llegó a tratar a más de 30.000 víctimas de violación, acumulando una gran experiencia  en el tratamiento de heridas sexuales graves. Por eso le llaman, el “Doctor Milagro”. Todo esto ocurre cuando se cumple una década desde que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara una resolución que considera un crimen de guerra el uso de la violencia sexual como arma bélica.

LUCIFER VENCIDO.- En estos aciagos momentos de la humanidad, donde las garras del neoliberalismo han hecho más inhumano que nunca a un capitalismo más salvaje que siempre, que a todos y todo lo ha convertido en vil mercancía, y se premia el individualismo sobre la comunidad y se sustituye la colaboración por la competencia; en un mundo así, con Trump de presidente de Estados Unidos de América (“¡Quién pudiera decirlo de tus bronces, portaviones intrépido!”) y con el pueblo de Brasil a semanas de entregar la Presidencia a un innombrable Trump en portugués, cuya carta de presentación más conocida es haberle gritado a una parlamentaria rival: que era “demasiado fea para ser violada”. Es en ese mundo donde la Academia sueca nos ha recordado que existen seres como Denis Mukwege y Nadia Murad que con sus vidas ejemplares logran lo imposible: enternecer a un Lucifer que, acomplejado y vencido, posterga entonces la destrucción del mundo. Amén.

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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