El Bulevar de la Vida

La funesta tentación de la (IN) Justicia Mediática

EN LA LUNA DE ZOILA.- Ella me invita a su programa de educación pública para “machistas leninistas” recuperables, SOLO PARA MUJERES, para hablar sobre la crisis de los medios de comunicación, su influencia, su poder y sus peligros en la era de las nuevas tecnologías de la información; donde el futuro será ayer porque ya fue mañana. Puestos a la labor, entre sobrinas y el nieto más mimado del universo, incluido los que algún día tendré, uno comenzó destacando que la desconfianza del ciudadano hacia las instituciones de la democracia -y especialmente hacia la Justicia- (Gallup y Latinobarómetro lo confirman) está provocando el surgimiento y fortalecimiento de eso que el profesor argentino Darío Villaruel, en su libro del mismo título llama, “LA (IN) JUSTICIA MEDIÁTICA”, y que en lo fundamental consiste en el intento de suplantar los tribunales de justicia por los medios de comunicación, las fiscalías barriales por las cabinas de radio, las redacciones de los diarios, los platós de televisión; la sustitución de los fiscales y jueces por periodistas, y del Jurado si lo hubiese por el público oyente/lectores de sus programas. La lucha por los ratings y la supervivencia ante el avance aún no rentable de lo digital, está poniendo en peligro la mayor riqueza de un medio de comunicación o un comunicador… su credibilidad que, como se sabe, es lo más parecido al honor o las tazas de porcelana, o los amores impertinentes y fugaces, cuando se pierden, se rompen, te olvidan, no son ya recuperables.

LA DESCONFIANZA.-De los malos polvos de la desconfianza del ciudadano hacia la justicia nos llegan estos lodos de la (IN) justicia mediática. El ciudadano no confía en la justicia y la sustituye por los medios, e incluso en esa dinámica puede llegar a invertir el orden cronológico del asunto, pues el tribunal de los medios de comunicación condena o absuelve (según las preferencias del periodista o dueño del medio) antes que los mismísimos Tribunales de la República. El poder que la (IN) Justicia Mediática ha concedido a los medios de comunicación y sus protagonistas nos deja un problema tan importante como el que representan hoy las nuevas tecnologías de la información y sus plataformas gratuitas, con su posverdadsiglo XXI y sus fake news, ay, que en la Red está todo, incluso lo que nunca ha ocurrido.

VERDAD Y JUSTICIA.- Convertido en fiscal de la (IN) Justicia Mediática, el periodista ya no busca la verdad ni intenta presentar los hechos de la manera más objetiva posible, sino hacer justicia, o más exactamente hacer “su justicia” y también “su injusticia”, la condena o absolución (social) del acusado, según sus afectos y/o intereses, sin presunción de inocencia ni debido proceso. Aunque puede parecer un exceso, esto de que la prensa sustituya a la justicia, puede llegar a ser tan dañino para la democracia como lo es la impunidad o la falta de transparencia, dañino para la mismísima lucha contra la corrupción que al ser desacreditada, entonces no queda nada. No olvidemos que la democracia se basa en un gran acuerdo o contrato social para la creación de un Estado de derecho. Nadie discute que en toda democracia la prensa es el instrumento por excelencia para ejercer la libertad, pero el periodismo, como todo oficio, tiene sus límites y sobre todo sus reglas, entre ellas el esfuerzo por ser objetivo, la obligación de contrastar los hechos y evitar confundirlos con nuestras opiniones. Como dice la máxima jurídica, “LA OPINIÓN ES LIBRE, PERO LOS HECHOS SON SAGRADOS”.

TENTACIONES MALAS Y TENTACIONES BUENAS.- Para seguir manteniendo sus altos niveles de credibilidad, la prensa debe superar la tentación de -ante la crisis de confianza del ciudadano hacia la justicia- convertirse en fiscal o en juez. Otra tentación que ha de resistir la prensa es la de no ceder al inmediatismo amarillista, al escándalo, la tentación de la improvisación y hasta la difamación en la guerra por los ratings, lectorías, audiencias, pues esa alocada carrera terminaría minando lo que es hoy su gran ventaja sobre los medios digitales y las plataformas de mensajería o información: Su Credibilidad, ya dije; pero ese es tema para otro bulevar. Mientras, vencido, le admito a mi sobrina más abuela y admirada, esa luna de perfecto y preciso decir, que era cierto: la belleza inteligente de aquella mujer, su amiga, fue siempre una tentación inapelable, nada que ver con esta otra vulgar tentación de la (IN) Justicia mediática que está jodiendo “el mejor oficio del mundo”.GGM.

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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