El Bulevar de la Vida

El PLD, los caminos y el tiempo

LLAMARON A SALOMÓN.- El pasado sábado en el PLD no llamaron a Voltaire –a quien días antes uno había llamado para defender a Faride Raful del fundamentalismo religioso–, sino al sabio Salomón y su fábula del niño y las dos madres. La salida pactada por los dos pedazos morados fue lo más inteligente que los dos señores podían hacer en tales circunstancias, o sea, postergar su crisis para ganar tiempo, “congelar el balón” sin ser Lebrón ni Jordan. Así, se aprobaron las primarias abiertas, pero condicionadas a su ratificación por la asamblea de la organización, lo que vino a salvar el honor y el ego sano de Leonel Fernández, en una reunión donde un pequeño sector fundamentalista del grupo que le adversa pretendía cocinarlo en alquitrán, cosa que –con inteligencia emocional– evitó el propio presidente Medina al aceptar finalmente (era la mañana del mismo sábado) la propuesta cuyo mensajero y componedor fue Reinaldo Pared. Denle las gracias, demorados.

 

LA UNIDAD O LA HECATOMBE.- Como ya se sabe, en la reunión del CC no rodaron cabezas y ella duró menos que un bolero de Machín. Danilo Medina volvió a ganar “en junio como en abril”, porque en los países como el nuestro en el partido gobernante el liderazgo recae siempre en quien administra el Estado, el Presupuesto, firma los decretos, en fin, “reparte los sobrecitos”. Lo que vimos el sábado fue a unos inteligentes señores que, con todas sus diferencias, comenzaron a entender que el peor de los escenarios posibles no es aquel donde gana el adversario interno, sino donde su partido sale del poder. Fue esa madurez y comprensión, la que provocó que los señores decidieran que los peledeístas pasaran su Navidad en calma, entre familia, libros, montaña, mar, “y que venga romo bueno, merengues del Torito, boleros de José Alfredo y mulatas de buen ver”, que ya habrá cuesta de enero para el lamento por la tarjeta de crédito, pero sobre todo habrá marzo para la unidad, para la unidad o la hecatombe. ¡Si entran en los juegos de la división, salen del Palacio!

“DOS MUJERES Y UN CAMINO”.- La citada ahí al lado, es una telenovela mexicana de gran éxito en nuestro país. Contrario a ese drama televisado, en el PLD no hay dos mujeres, sino dos hombres, pero igual, un solo camino, y en el que haya un solo camino está la vaina. En marzo o antes, los dos perínclitos del PLD deberán ponerse de acuerdo y escoger un camino, sin olvidar que Bosch escribió Camino Real, y al viejo nunca le gustaron las veredas, sobre todo después que conoció a doña Carmen, en La Habana. Hay un camino que conduce a una de las partes, la de Medina, a modificar la Constitución y a seguir hacia adelante contra viento y marea, a pesar de una posible huelga de brazos caídos de los seguidores de Fernández que no son menos de una tercera parte de los peledeístas y de los votantes. El otro camino sería unas primarias en donde, contra todo pronóstico, lógica, prigilio o razonamiento, un delfín de Medina vencería a Fernández en un peligroso déja vu de 2007, pero segundas partes nunca fueron buenas, oiga Usted. O como decía uno a Las Paola, hace ahora mil años, !ay! «La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena».

«UN POCO MAS… Y A LO MEJOR…».- Ese es es -quizás- el más conveniente pero, al mismo tiempo, es el menos probable que no imposible. Y digo que es el menos probable, porque en el país nacional ya la política nada tiene que ver con servir a nadie a través de nada, sino servirse cada cual, cada grupo, cada financiador, y si quiere que entre el mar o más exactamente que entren los valores del neoliberalismo, o sea, individualismo y competencia, y ya no conocemos ni al vecino. Ese tercer camino consiste en que Medina y Fernández (cinco períodos de gobierno entre los dos… ¡vaya fábrica!), entendiendo el valor del perdón y comprendiendo que “olvidar lo malo también es tener memoria”, se conviertan en garantes de unas primarias abiertas, pero sin chanchullos, venganza ni peso del Estado, y que gane el mejor, o la mejor, que lo del lenguaje sexista tiene a uno hecho un un lío, y perdón por estos versos. Precisamente –como si fuera este un Bulevar de viernes–, en la B-17 de la vellonera del bar de mi esquina, suena ahora el bolero: “Un poco más/. Será un alivio para dos fracasos/. Volvamos al camino del amor/. Si vamos a sufrir por un error/ es preferible un ruego”/, un ruego, o un perdón. No sé si me explico.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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