El Bulevar de la Vida

Nostalgia por Salomón Núñez Collado (alias Agripino)

Entonces ocurrió que, de tanto llamar a Lucifer, llegó el día (creo que era domingo) en que ese San Miguel retorcido se sentó en una mata de limoncillo de la casa morada de la calle Cervantes y, con especial cinismo, saludó sonriente.

Fue así, como el olor del azufre despertó los temores de los peledeístas, que al fin comprendieron la diferencia que existe entre llamar al diablo y verlo llegar.

El pasado domingo, a las nueve de la noche exactamente, se decretó un divorcio con demasiados resquemores, resentimientos, odios no superados, “cartas de malos amigos, escritas en hora mala”, que dice Cortez.

Lo que vino al otro día, el lunes casi a las cinco de la tarde, de parte del otro miembro de la pareja fue el “novamás”. El Rubicón no sólo se había cruzado, las hordas moradas en su marcha también lo habían secado. Era la guerra, o sea, #eserdemonio.

Entre lunes y domingo uno pudo confirmar su vieja sospecha de que, en más de 35 años de vida políticamente conyugal, los señores Fernández y Medina no habían hecho más que pastorear sus rencores entre reuniones de la OTAN y tertulias en FUNGLODE, pues las fotos de las reuniones de Comité Político hace tiempo que solo son actuación y pasarela.

La crisis de esta pareja nada tuvo que ver con principios ni finales, con ideologías o pensamiento, sino con el ego amurallado en el orgullo más serrano.

¿Por qué no fue posible salvar este amor del cementerio gris de los sentimientos nobles que alguna vez inspiraron? pues porque el ego es un veneno para las buenas relaciones sentimentales o políticas, y porque el odio siempre es derrota, (sólo el amor es victoria, amor).

Como se sabe, en su crisis, y ya sin un sabio Salomón Núñez Collado, alías Agripino, que mediara, los dos padres prefirieron partir al niño por la mitad, con tal de que no lo tuviera el otro, ay, teniendo ambos como tenían, (uno por amistad y otro por matrimonio), a una señora nana que de tan buena gana hubiera criado feliz a la criatura.

PD: Por más explicaciones que recibo, sigo sin lograr entender el porqué si sus hijos ya se graduaron todos (no necesitan beca en la universidad O&M) y los seis hablan inglés perfectamente, (nada de intercambio con el instituto Berlitz) los padres peledeístas (ahora huérfanos de hijo) están obsesionados con hacer a Luis Abinader Corona, presidente de la República. ¡Ve qué vaina!

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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