El Bulevar de la Vida

Se busca un ciudadano 

«Pero aprenderás seguro/ soldadito boliviano/ que a un hermano no se vende/ que no se mata a un hermano/ Soldadito de Bolivia/ que no se mata a un hermano». Nicolás Guillén.

Moisés Naím lo explica brillantemente en “El fin del poder” y lo sintetiza en una frase de lápida y antología: “En el siglo XXI, el poder es más fácil de adquirir, más difícil de utilizar y más fácil de perder”.  ¡Toma ya!

Y es que en el mundo post guerra fría, los partidos ganan elecciones, pero no gobiernan, porque quienes realmente lo hacen son las grandes corporaciones, los organismos internacionales al servicio de las naciones imperiales (según la zona de influencia), más unas organizaciones de la sociedad civil locales, promovida su creación para tales fines, como un brazo armado intelectual/ jurídico y/o mediático de los Señores, místeres o tobarich según corresponda.

Esto conduce a un cinismo conceptual que se aplica para analizar los hechos de una u otra forma según coincida o no con los intereses de la nación imperial correspondiente.

De igual manera, la condena o el saludo de las acciones proimperialistas dependen de que estas coincidan o no (en determinada coyuntura histórica) con el interés de cada país.

Así nos ocurrió a los dominicanos con el fin de la dictadura trujillista (1961), con la llegada del PRD al poder de la mano de los liberales de Washington (1978), o las presiones imperiales para que Balaguer no robara totalmente las elecciones a Peña Gómez (1994).

Solo que “quien paga manda” … y quien nos salva también.

No es lo mismo violar derechos humanos, cometer actos de corrupción o fraude electoral en un país que es súbdito de la metrópolis, que siendo su adversario político y/o económico, es ahí donde todo comienza a depender la dependidura y al “asigún”, para cantinflear un poco. Las repercusiones políticas y mediáticas de tales o cuales hechos no son las mismas. Se miden con diferentes varas.

Tanto los gobiernos de Lula, como los de Correa o Evo han representado avances como nunca en la vida de los más pobres y empobrecidos de esos países, y ahí están las estadísticas, los indicadores socioeconómicos https://www.lanacion.com.ar/economia/la-herencia-economica-evo-morales-nid2305392.

Sólo que estos lideres del socialismo democrático no lograron salvarse de la vocación caudillista de nuestros países, y de nuestra incapacidad para, desde el gobierno hacer lo que verdaderamente define y decide el futuro de un país: el fortalecimiento institucional y el fomento y creación de una ciudadanía responsable sustituta de los simples votantes.

Se lo advirtió Frei Betto a Lula: “Estás creando consumidores y no ciudadanos consientes y responsables de sus vidas”. Es aquí donde uno recuerda a Flaubert y su advertencia: “No le des armas al mundo contra ti… porque las utilizará”. Y los Místeres las utilizaron apoyados en el golpe final y definitivo de un Kalimán de verde olivo que nada tiene que ver con “el hombre increíble” de la radio novela de nuestra infancia.

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: