El Bulevar de la Vida

Obnubilados

«Cuál es el precio, callado y necio que hay que pagar para vencer». E. Blázquez

Porque aprendió de sus derrotas, el PRM and friends entendieron la necesidad de unificarse para ganar y evitar que el PLD consolide su poder casi total sobre los poderes del Estado.

Aconsejado por Voltaire y una élite de intelectuales del derecho, el periodismo y las ciencias sociales, amigos de la diligente Embajada, el PRM aprendió de sus errores, mientras el PLD (para ser precisos digamos los PLD) han sido incapaces de aprender de sus victorias, y así les va.

Culpas son de la arrogancia que cinco triunfos electorales generan en cualquier alma humana. (Por eso, para uno fue siempre tan difícil argumentar contra el éxito).

Es esa incapacidad por tanto ganar siempre, la que le ha impedido al PLD (vuelvo y digo, los PLD) analizar el momento político que vive América, incluidas las señales imperiales que incluyen llamadas a lo Pompeo o las “bembitas” de niño malcriado por la donación china de unas cámaras al sistema de seguridad 9-1-1. Y así, y a pesar de cien bulevares de advertencia, negada su aristocracia machista-leninista a mirar hacia la mar o a ceder para ganar, se dividió el PLD. Ahora son dos los PLD, aunque a una mitad le llamen como a aquel exitoso locutor de Radio Universal en los felices 80, , “La Fuerza”, Héctor José Torres, con mis saludos al maestro Carlos José Rosario.

Danilo Medina intentó seguir, Leonel intentó volver, y por eso, posiblemente ambos se irán a la oposición en la que ya está Fernández, mientras Medina, si conserva el Ejecutivo, posiblemente pierda el control del Congreso, algo en lo que está muy empecinado el imperio “del áspero norte” y sus amigos internos ya citados. (Uno espera que por lo menos todos le compren el libro en que les cuento todo esto: “El precio de vencer”).

Todo esto ocurre, en un momento en el que anda ese imperio “en chándal y a lo loco”, en grave ataque de celos, porque el otro imperio ya anda regalando al gobierno dominicano cámaras con reconocimiento facial, sin importarle que aquí la estrategia de dar (donar para poder joder, roer, “ruyir”, imponer) haya sido una práctica exclusiva de los místeres, desde que el senador Carlitos Sumner enfrentó al presidente Grant y evitó que malos dominicanos le vendieran la bahía de Samaná, que incluye Las Terrenas, donde -ya se sabe- duerme Dios con la María Magdalena, en unos amaneceres o en un morir de tardes, que desde la mismísima santa creación hasta abril, incitaban a la meditación horizontal y a la divina guerra de los cuerpos, ay, que a veces recordar no es vivir sino morir,  (“frente al mar, nada era tan inútil como su vestido blanco”)

Perdón por la nostalgia, pero ya regreso al tema y concluyo: El PRM aprendió de sus derrotas, mientras el PLD ha sido incapaz de aprender de sus victorias y ya ven los resultados, hasta ahora son dos y después de mayo podrían ser tres. Con su permiso.

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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