El Bulevar de la Vida

“Con el alma en una nube…”

“Hoy, rigurosamente hoy/, ha nacido un nuevo muerto».

 Con diciembre llega la Navidad, y con ella una nostalgia que la partida de Patxi Andión ha venido a recrudecer. Hablo ahora de un cantaautor que es ya parte fundamental de la banda sonora de la vida de una generación a la que le ha tocado romper la cadena de la esperanza, porque apesar de los grandes avances económicos de estas décadas, corre el riesgo de entregar a sus hijos un país/planeta que, de tan pobre, solo tiene para exhibir bienes materiales que, sin amores, son males.

«Hay que ver como era,
era la mar tu calle
y tu olor el aire,
tu portal mi puerto
y yo tu navegante».

Hecha pedazos la familia tradicional y constituida otra, poblada de ausencias paternas por culpa de la pobreza, del trabajo o los divorcios, ahora sí que somos pobres… descreídos y desconfiados. Sí. Llega la nostalgia, y ya es imposible el acto de creer, lo que viene a ser una hecatombe de antifé, porque el hombre puede descreer de políticos y empresarios, de las princesas del capital y sus crueldades, ay, del diálogo eclesiástico o la conversación atea; de la derecha, de la izquierda y hasta de los mancos, Pero ese descreimiento -que ronda el cinismo- no debería llegar hasta la Puerta del Conde, hasta la Patria, quiero decir.

“Tuvo tu casa vocación de hogar 
y tu mayor victoria fue saber
 
que siempre fuistes algo que olvidar
 
de cualquier hombre y en cada café”.

Así como todo hombre necesita creer en algo para tenerse en pie, así, las patrias necesitan de la fe de sus hijos para seguir existiendo, ay, que nuestro patio nacional, oiga Usted, se está quedando sin utópicos locos que crean convencidos que «mañana, hijo mío, todo será a distinto».

No fuiste una, fuiste LA MUJER 
que bautizó mi nuevo amanecer 
me diste agua, me hiciste café 
Yo no recuerdo ya ni si te pagué”.

Las miserias humanas y el irrespeto nos están ganando la partida hasta en unas redes que salvan o matan a una sociedad, pero nunca son inocentes. Y así vamos, negados a entender que el país puede sobrevivir sin partidos, sin políticos, ya dije, sin “la Embajada” y sin el CONEP; puede sobrevivir, incluso -¡y eso es mucho decir!-  a la ausencia de su mar y a la luz de su mirada en fuego que ya no es. Pero no perdurará si sus ciudadanos no son capaces lograr que sus hijos crean en la esperanza de que existe la posibilidad de que algún día llegará aquí el futuro y se instalará en el parque Independencia, la civilización, la decencia, y el respeto al otro que somos nosotros mismos. Perdón por la nostalgia, es que Patxi Andión ha muerto. «Con el alma en una nube y el cuerpo como un lamento”.

 

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor general y conductor del programa McKINNEY: La Entrevista. Sábados 11:00 p.m. para Color Visión. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809-321-8146 (móvil).

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