El Bulevar de la Vida

¿Hacia dónde va la democracia dominicana?

«Para encontrarle sentido a la vida, nada como morirse». E.J. P.

El drama nacional de hoy es lo más parecido a aquella copla popular del siglo XV: “Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedios, contigo porque me matas y sin ti porque me muero”. La dama de ese verso no es otra que la Junta Central Electoral, y ya me explico.

         Ante la gravedad de lo ocurrido el pasado domingo, lo más lógico y normal hubiese sido la renuncia de los titulares y suplentes de la institución, junto a todos los jefes de departamentos relacionados con el fallo. Pero como siempre hay un “pero”, resulta que para elegir a los nuevos miembros (cosas que constitucionalmente solo puede hacer un Senado bajo el control absoluto del PLD) habría que modificar la Constitución… ¡Ve qué vaina! Pues si en algo están de acuerdo todos los partidos de oposición es no tocar la Carta Magna.

         La nuestra es una agravada y vieja crisis de confianza del ciudadano hacia los partidos y hacia los políticos profesionales, que después del domingo incluye a la JCE que es único organismo con calidades para decidir quién gana y quién pierde en un proceso electoral.

         Si a esto sumamos una de las características de nuestra cultura política, que consiste en no aceptar “nuncajamás” una derrota, (desde el club Naco a Acroarte), entonces es que estamos entrando -a pasito lento pero firme- a un estado de peligrosa inestabilidad social que, si llega a lo político – y de de algún modo ya llegó-, terminará afectando la economía, sólo es asunto de tiempo, de tiempo y de muertos literales o no. Sin árbitros, sin respeto a las reglas de juego -que aquí solo coyunturalmente se respetan-estamos al borde del abismo y alguien nos está pidiendo dar un paso al frente.

         Después de lo ocurrido el 16F, y a partir de nuestra ya citada cultura política, a ver quién c.… es el que va a aceptar una derrota después de haberle dicho a sus financiadores/patrocinadores que “iba de robo”.

         ¿Hacia dónde marcha la democracia dominicana en este ambiente de generalizada desconfianza? Hacía dónde, en medio de una crisis de credibilidad que le ha dejado sin árbitrs ni mediadores, más lo que significa un PLD partido en dos pedazos, -en verde y en morado-, dispuestos ambos trozos a que entre el mar o a pedirle amores a Lucifer con tal de evitar que el otro llegue o mantenga el poder, según el caso. ¿Hacia dónde c…? ¿Hacia dónde va la democracia dominicana?

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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