El Bulevar de la Vida

El coronavirus de la desconfianza

duda

En el país nacional, los caminos ya no conducen a Roma, sino a las elecciones. Una vez más, en la política dominicana quien tiene la razón no es la erudición ni es la academia sino la bendita sabiduría popular, resumida en lo que sigue: “AQUEL QUE TIENE DE TÓ/, CON UN TESORO SE TOPA/, PERO AQUEL QUE ESTÁ ESNÚ/, TÓ LE VIENE MENOS ROPA”. Y con lo de la desnudez no me refiero a la aparición en el país del primer caso de Covid-19 que era esperado con temor por la población, con preocupación por el gobierno y con ansias por unos candidatos de diminutos partidos  -chiquititos-, siempre buscando una justificación que explique sus repetidos famélicos resultados electorales.

Pero pido perdón. No es de la impopularidad de esos partidos de los que debo hablar hoy, sino de lo que acaba de ocurrir a los investigadores electorales de la OEA, a los que el gobierno dominicano acudió como tabla salvadora ante la gravísima crisis de confianza de la ciudadanía hacia la JCE y el Estado, sólo que, como el diablo no descansa, cuando andaba uno como buen cristiano saludando la llegada de esos señores investigadores de la OEA, (que en su informe final sobre las elecciones de Bolivia habían asegurado que estas habían sido fraudulentas y había ocurrido una “manipulación dolosa”, pues resulta que un estudio realizado, no por la Universidad de la Sexta Edad de Macondo City, sino por el mundialmente prestigioso Massachusetts Institute Technological (MIT) y su Election Data and Science Lab, asegura en sus conclusiones que “no encontró evidencia estadística de fraude en las elecciones de Bolivia” . ¡Toma ya!

En breve los dominicanos tendremos elecciones, pero seguiremos sin tenernos confianza, que es lo que jode, y ahora con una cura importada que podría agravar la enfermedad. Y cuando en una sociedad sus actores se pierden la confianza es que se ha perdido todo, y todos hemos perdido.

Hoy, nuestro problema no es el Covid-19, -que es un gran problema-, sino el certamen2020, la chapuza electoral de febrero sin responsables a la fecha… y contando.

Por el Serrat de Joan Manuel  sabemos los mortales que, sin utopía “la vida sería un ensayo para la muerte”; pero sin confianza, ay, sin confianza el asunto sería más grave,  porque sin confianza, entonces la jodida parca dejaría de ser un ensayo para convertirse en una trágica realidad. «Que tán tirando y no e de lo Molino».

Me lo contó Francisco Umbral en el Ateneo de los Madriles, hace ahora mil años: “A Richad Nixon no lo perdió el abuso, Maquinini, sino la mentira”. No sé si me explico. Con su permiso.

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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