El Bulevar de la Vida

Covid-19: Lecciones de vida

coop57_14Alguna vez, las grandes realizaciones fueron apenas pequeños sueños, ensueños de buenos locos. Que me perdone Sócrates McKinney y Leonel Lirio, expertos en la cosa, pero ya era hora de que la moda no solo impusiera las corbatas estrechas y las camisas grises, sino también la solidaridad.

El Covid-19 es tan malo, que hasta cosas buenas ha traído, pues está haciendo brotar en cada uno el San Francisco de Asís que todos llevamos dentro, y ahí están, por ejemplo, las donaciones. Aunque en el caso específico de las donaciones de los políticos, los señores deben ser sumamente cuidadosos para no cruzar esa barrera ética que puede convertir una donación oportuna en un acto de vil oportunismo, lo que podría depender de las buenas o las malas maneras en que se realice.Que una mano no se entere de lo que hace la otra, pero si fuera inevitable, que por lo menos ambas no se reúnan para aplaudirse ellas mismas. La solidaridad es hermana de la humildad.

Uno había advertido mil veces, que el lobo feroz sí existe y aquí está, con sus microscópicas garras de bicho malo, el coronavirus modelo 2019.

Esta tragedia global que provoca muertes y paraliza la economía, de tan dolorosa y traumática tiene mucho que enseñar a un pueblo que siempre está esperando que llegue un maná, un imperio, un Dios para salvarlo, quizás porque no se ha enterado de la advertencia bíblica de que, si no te ayudas y te haces cargo de tu vida y tus problemas, ni siquiera Dios va a ayudarte. Cómo te vas a sacar la Loteria sin ni siquiera comprar el billete.

Hablemos de ahorro. ¿Cuántos dominicanos guardaron pan para este mayo que llegó en marzo, y solo terminará cuando Dios, la María y la ciencia lo decidan.

Entonces, resulta que, de tanto llamar a Voltaire, llegó primero su sentencia: los pueblos como los hombres sólo aprenden sufriendo. Descubra la importancia de la solidaridad, aprenda la necesidad de ahorrar, y en esta cuarentena asómbrese de lo maravilloso que son sus hijos, de lo atenciosa y tierna que es su señora. En fin, que hace tiempo que Ud. es rico, amigo mío, inmensamente rico, como un Bill Gates de la familia, sólo que entre las prisas de la oficina, las escapadas con la amiga o la juntadera con los amigos, no había tenido tiempo de darse cuenta.

 

 

 

 

 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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