El Bulevar de la Vida

El “güikén” presidencial

Lo del Dr. Balaguer era un enigma. Nunca supimos con exactitud con qué se relajaba el más ilustrado de los delfines del Jefe,  aunque siempre se ha dicho que la diversión de ese oráculo de la marrulla política eran las tertulias de amigos, los chismes de la enana y los cuentos verdes de doña Rosita, más el amor por su madre y su devoción por lo latino. 

Lo de Don Hipólito Mejía siempre ha sido la chercha fraterna con dominó y tragos -para los demás-, buenos cuentos, “los muchachos”, (su principessa Carolina), y su finca mundial de mangos a la que, ni la estación experimental de su amigo, el fenecido ilustrísimo banilejo, don Rafael Perelló Abreu, se le acerca. 

Lo de Leonel Fernández siempre se ha sabido: libros, libros, mucho Lakers y mucha NBA. 

Por su parte, Danilo Medina -cual Ché Guevara cortando caña en los bateyes cubanos- gustaba de botar el estrés y relajarse domingueando entre pobres, a quienes visitaba por sorpresa para ayudarles a que resolvieran sus problemas con un préstamo blando, una donación o un bajarle línea a algún funcionario lento como miel de abeja. 

Lo del presidente Abinader no se tenía muy claro hasta el pasado fin de semana en que nos enteramos de su viaje de güikén a Pedernales (con la doña incluida, of course), para reconfirmar las bondades y los tesoros, las oportunidades y necesidades de la provincia. 

En fin, lo de Balaguer era Grecia, lo de Hipólito una finca en dominó, lo de Leonel un libro, lo de Danilo un pobre en apuros y lo de Luis en solidario güikén familiar en cada provincia de la Patria para que no le cuenten.  

Entonces, conocidos los planes presidenciales, desde ya le informó al hijo del Dr. Abinader que su fin de semana banilejo en el hotel de Domenech en Salinas está amarrado, atado y bien atado, ¡y con descuento!, para que vea salir el sol desde La Punta, (entrada al paraíso), y conozca entre mangos y arepitas de burén las riquezas y carencias, las bondades y las necesidades de esa urbe del trabajo duro y la autogestión: Baní, que hace siete años espera que se inicie la construcción de su avenida de circunvalación… ¡y los fondos están, Presidente! Le esperamos.

PD: El dulce de leche con coco tierno y azúcar Splenda de la dulcería “El Hungaro” va por mi cuenta. 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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