El Bulevar de la Vida

El Covi-19 como ejemplo

«Para la paz interior, los estoicos recomiendan ocuparnos solamente de lo que podemos cambiar y no preocuparnos por aquello que no está en nuestro poder transformar. Asi, Ud. no puede impedir que exista el COVID-19, pero lo que sí puede hacer desde el martes es VACUNARSE».

La democracia posee la calidad de sus ciudadanos y de sus partidos. No es posible una democracia sana con partidos caudillistas y ciudadanos sin iniciativa ni disposición al sacrificio, votantes que viven a la espera de que un gobierno haga por ellos, lo que ellos no hacen por ellos ni por nadie, que tanto decía Cabral. 

De igual modo, los medios de comunicación y sus líderes  han de cuidarse de no ser seducidos por la tentación de las altas audiencias, los like y views, que los pueden conducir a ejercer el oficio con el método del escándalo amarillista, sin el más mínimo equilibrio o intento de objetividad que les haga escuchar siempre, por ejemplo, las dos versiones de un hecho, priorizando la verificación y contrastación de datos, lo que le haría perder lo que viene a ser la gran diferencia entre un medio de comunicación y otro: Estoy hablando de La credibilidad. 

No es la calidad del diseño de página, ni el sonido de la emisora o la resolución 6K de unas cámaras, lo que hace la diferencia sino la credibilidad, que es la única vacuna de la que disponernos los profesionales de la comunicación para inocularnos contra la comunicación coprológica, el sicariato mediático y la difamación.

Es en este contexto, que uno considera que el Covid-19 debería servir de guía inspiradora a medios de comunicación, ciudadanos, partidos y gobierno, para que aprendamos a definir mejor nuestras prioridades para lograr ser racionalmente felices con una libertad que solo tenga como límite no dañar a los demás. 

No es casual que, aunque escrito de diferentes maneras, la mayoría de las religiones y escuelas filosóficas digan lo mismo: no hagas al otro lo que no quieras que te hagan a ti. Nunca juzgues a un hombre sin antes colocarte en su lugar. 

Así, los estoicos nos enseñan la condición más importante para la felicidad o la paz interior: Sólo ocuparse uno de lo que puede cambiar, y no preocuparse por aquello que no está en su poder transformar. En vez de amargarse por la lluvia, tenga a mano una sombrilla o una gorra de los Tigres del Licey. 

De todo lo anterior, el mejor ejemplo es el Covid-19: De nada vale lamentarse por su presencia que no puedes evitar, pero lo que desde el pasado martes sí puedes hacer es vacunarte. ¡VacúnateRD! 

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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