El Bulevar de la Vida

El precio de vencer

«En 1996 o antes, el Comité Político en ple­no y sus líderes de entonces, tomaron la de­cisión de enterrar a Bosch y sus folletos pa­ra abrazar a Balaguer y sus manuales. Con Bosch ganaron respeto y con Balaguer ganaron elecciones, sólo que a un alto pre­cio: El precio de vencer».

Algunos querrán olvidarlo, pero tan cerca como en los inicios del año 2019, -es decir, ayer-, leonelistas y danilistas disfru­taban aún como buenos com­pañeros de la erótica del poder y sus caricias, lo que no es difícil de entender si aceptamos que en casi todos los grandes logros y cada uno de los grandes fracasos de los gobiernos del PLD han tenido participación -directa o indirectamente- dirigentes de ambos grupos, con énfasis en los responsables de finanzas de los últimos 20 años.

En 1996 o antes, el Comité Político en ple­no y sus líderes de entonces, tomaron la de­cisión de enterrar a Bosch y sus folletos pa­ra abrazar a Balaguer y sus manuales. Con Bosch ganaron respeto y con Balaguer ganaron elecciones, sólo que a un alto pre­cio: El precio de vencer, que no casualmente es ese el título de mi próximo libro ya en im­prenta a Dios y Búho las gracias. Lo innegable es que hoy los dos PLD están enfrentados en una versión política de aquel film de los años 90: La Guerra de los Rose, en donde cada uno de los miembros de un pareja en proceso de divorcio estaba dispuesto a morirse con tal de poder matar al otro, lo que en el caso del PLD es muy posible, pues ambos grupos conocen muy bien, no «las escarpadas monta­ñas de Quisqueya», sino el lugar de las alfom­bras que guardan los cadáveres compartidos por ambos, las complicidades de tanto años.

Como los Rose, los dos PLD ya perdieron la casa (el gobierno), y ahora van camino a perder la libertad. Por lo menos va camino a perderla una parte de “lo peor de cada casa”, aunque hay que decir que muchos de esos -a quienes hoy condena la auditoría visual- solo realizaban el trabajo sucio con que en nues­tro país los partidos ganan elecciones presidenciales, legislativas y municipales, el precio de vencer, en fin.

Ante tal escenario, el gubernamental PRM tiene ante sí la oportunidad de su corta vida, pues si logra mantener la unidad parti­daria, recuperar la estabilidad macroeconó­mica que había disfrutado el país desde 2005 hasta la llegada de la pandemia y si, además, con hechos demuestra que la lucha del mi­nisterio público contra la corrupción no tiene colores ni corruptos preferidos, entonces, el futuro le pertenecerá, pero ese será tema de otro bulevar.

 

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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