Reportaje

Medio Oriente: cómo Francia y Reino Unido se repartieron la región hace un siglo

 

El entonces ministro británico David Lloyd George, el exjefe de gobierno de Francia Alexandre Millerand y el exmandatario italiano Francesco Nitti en la Conferencia de San Remo. (5/13/1920)

FUENTE DE LA IMAGEN, GETTY IMAGES Pie de foto, El británico David Lloyd George, el francés Alexandre Millerand y el italiano Francesco Nitti lideraron la Conferencia de San Remo, en la que se oficializó el reparto de Medio Oriente.

Una mañana de abril de 1920 Francia y Reino Unido arrancaron una conferencia en una pequeña población de la Riviera italiana y cuyo objetivo era oficializar el reparto del Medio Oriente otomano. 

París se quedaría con Líbano y Siria, mientras que Londres tomaría el control de Irak y Palestina, según lo acordado en la conferencia de San Remo, celebrada del 19 al 26 de abril de 1920, hace exactamente 101 años.

Esta repartición entre las dos grandes potencias coloniales de la época se había pactado cuatro años antes, en una reunión secreta en la que, con el consentimiento de Rusia, el francés François Georges-Picot y el británico Sir Mark Sykes negociaron el ahora famoso Acuerdo Sykes-Picot.

Aquella semana primaveral no solo se sentaron las bases de las actuales fronteras de Medio Oriente, sino también de muchos problemas que continúan en la actualidad.

«Las consecuencias de lo ocurrido en San Remo son dramáticas y no solo lo que pasó en esa conferencia. Durante muchos años Francia y Gran Bretaña tomaron decisiones que acabaron creando Estados sin naciones, porque las naciones no tuvieron el derecho a expresarse», le dice a BBC Mundo Jean-Paul Chagnollaud, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Cergy-Pontoise y especialista en Medio Oriente.

«Muchos de los problemas que hoy vemos en Palestina, en Líbano, en Irak o en Siria están vinculados evidentemente con lo que sucedió en 1920 y luego en 1921, 1922 y 1923», prosigue el también director del Instituto de Investigación y Estudios del Mediterráneo y Medio Oriente (iReMMO).

Medio Oriente en 1920.

El centenario de la firma del tratado de Sykes-Picot en 2016 generó un gran interés mediático. Sin embargo los cien años de la Conferencia de San Remo pasaron, por la mayor parte, sin pena ni gloria.

Esto se debe quizá a lo trascendental que se volvió el primer acuerdo cuando se hizo público, por el secretismo de las negociaciones entre François Georges-Picot y Sir Mark Sykes, dos aristócratas que creían en la noción de que la gente en Oriente Medio estaría mejor bajo el dominio europeo.

Las promesas británicas

Los árabes ignoraron por muchos años que París y Londres estaban maquinando un tratado que enterraba la promesa que los británicos les habían hecho de que si se rebelaban contra los otomanos, la caída de ese imperio los volvería libres e independientes.

La victoria de los aliados en Medio Oriente durante la Primera Guerra Mundial fue uno de los detonantes de la desintegración del Imperio otomano.

Tras este evento se creó, como se había previsto, el mandato francés de Siria y mandatos británicos en Irak y Palestina, todos bajo supervisión de la Liga de Naciones (organismo que antecedió a la ONU).

«Los británicos ayudaron a los árabes en la región a rebelarse en contra del dominio Otomano, pero durante la guerra hicieron promesas a diferentes grupos», le cuenta a BBC Mundo Priya Satia, historiadora experta en el Imperio Británico y profesora de la Universidad de Stanford.

«No estaban listos para la independencia»

Pero en la Conferencia de San Remo, el entonces primer ministro británico, David Lloyd George, el exjefe de gobierno de Francia Alexandre Millerand, el premieritaliano Francesco Nitti y el embajador japonés Keishirō Matsui coincidieron en que no toda la región estaba preparada para la independencia total.

«En San Remo los conversaciones se centraron especialmente en los mandatos de los territorios que ya se habían repartido Francia y Reino Unido. En particular, hubo un debate muy largo que duró varias horas sobre el tema de Palestina y la Declaración Balfour», señala Jean-Paul Chagnollaud.

Firmada el 2 de noviembre de 1917, en plena guerra mundial, la Declaración Balfour fue un documento en el que el gobierno británico le prometió al pueblo judío un «hogar» en la región de Palestina.

Los británicos y los franceses tenían previsto dividir la región del Levante, también conocida como Levante mediterráneo, de manera sectaria.

Líbano fue concebido como un refugio para los cristianos (especialmente los maronitas) y los drusos.

Portada de Le Petit Journal.

FUENTE DE LA IMAGEN, GETTY IMAGES Pie de foto, La conferencia de San Remo tuvo mucha resonancia en su época, pero hoy ha sido eclipsada por el Acuerdo Sykes-Picot.

Palestina albergaría una comunidad judía considerable, mientras que el valle de la Becá, cerca de la frontera entre Líbano y Siria, sería para los musulmanes chiitas.

Siria, por su parte, sería para los musulmanes sunitas.

Fronteras hechas «con un lápiz y una regla»

Si bien la geografía ayudaba a justificar en parte estas líneas, la mayoría de los expertos coinciden en que las fronteras se hicieron básicamente «con un lápiz y una regla», sin un mayor conocimiento de la región, y en que los trazados ideados por los franceses y los británicos no respondían a las distinciones sectarias, tribales o étnicas sobre el terreno.

En la Conferencia de San Remo también hubo discrepancias. El francés Alexandre Millerand y el británico David Lloyd George no estaban totalmente de acuerdosobre algunos puntos.

«Los franceses apoyaban la inclusión de la Declaración Balfour en el mandato, pero también querían que se les garantizaran los derechos políticos de los habitantes de Palestina. Toda esa cuestión generó mucho debate», explica Chagnollaud.

Leo Amery en 1940.