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El Defensor del pueblo y la educación.

Tampoco hay que llegar a los extremos del camarada Mao, quien dijo aquello de que “quien no investiga, no debe tener derecho a la palabra, o aquel monje budista que pregonaba convencido: “Si tus palabras no van a superar el silencio, entonces, no lo interrumpas”.

Por supuesto que en la democracia estos excesos no son nada convenientes, pero sí es importante que, antes de pronunciarse sobre tal o cual tema, las instituciones realicen estudios que les permitan pasar de sus percepciones, opiniones, prejuicios o intereses, a la bendita realidad del sector que sirven o regulan.

Esto es lo que, precisamente ha hecho el Defensor del Pueblo, el Dr. Pablo Ulloa -cuyo labor tiene que ver con el trabajo y funcionamiento de todas las instituciones del Estado y su comportamiento ante al ciudadano- al propiciar la realización del “Estudio de Opinión de los Padres y Madres sobre la Calidad de la Educación”, elaborado por Educa y a cargo de su director ejecutivo Darwin Caraballo.

Así, gracias a ese estudio, ya no es una opinión, una percepción, y mucho menos “un pálpito”, sino un dato demoscópicamente demostrado, que el 68.12 % de los padres reclama que la educación sexual y reproductiva sea obligatoria; como un 53% reclama una mayor inversión en educación, un 96% considera que en su versión pública la educación debe ser gratuita, y un 41% valora especialmente la enseñanza de lenguas extranjeras.

Un hallazgo esperado es lo que tiene que ver con la urgente necesidad de mejorar la calidad educativa que cerca del 70% considera regular o mala, y apenas un 36% valora como buena, o sea, que ya sabemos, de la manera más objetiva e indiscutible posible, hacia donde deben apuntar los esfuerzos y los recursos del Estado.

En ese sentido, es oportuno destacar que, informado de la realización del estudio, el ministro de Educación, Roberto Fulcar quiso participar en el acto de su presentación formal, dando así un espaldarazo de apoyo y mostrando comprensión hacia el tan ingrato como valioso trabajo del Defensor del Pueblo, que no es otro que llevar al Estado y sus instituciones a su propia legalidadcuando sea necesario.

Gran parte de los problemas nacionales tienen que ver con que en nuestros países los ciudadanos consideran que el Estado es de nadie, mientras en los países de fortaleza institucional y participación ciudadana, el Estado somos todos. ¡Que así sea!

pablomckinney

Periodista y escritor. Columnista. Productor y conductor en radio y televisión. Desde 1997 preside una firma consultora en comunicación estratégica. Contacto: 809 683-2208 (oficina) 809 321 8146 (móvil).

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